Funcionarios de la Casa Blanca ordenaron un prototipo ilegal de 250 dólares con el rostro del mandatario, provocando la salida forzada de la jefa de la Oficina de Grabado.
Funcionarios de la administración federal de Estados Unidos mantienen una intensa presión desde hace más de un año sobre la Oficina de Grabado e Impresión para emitir un billete conmemorativo de 250 dólares que exhiba el retrato del presidente Donald Trump. La polémica medida, revelada este jueves 28 de mayo por trabajadores y excolaboradores de la dependencia, derivó en la remoción forzada de la directora general de la institución, Patricia Solimene, tras negarse a proceder con un proyecto que infringe directamente las leyes financieras del país.
La instrucción de confeccionar el diseño fue girada por el tesorero de Estados Unidos, Brandon Beach, y su asesor, Mike Brown, quienes ordenaron formalmente la elaboración de un prototipo con la efigie del mandatario republicano para conmemorar el 250 aniversario de la Independencia estadounidense. La iniciativa choca de frente con una enmienda del Congreso aprobada en 1886, la cual establece de forma estricta que únicamente los retratos de personas fallecidas pueden figurar en los billetes y valores oficiales de la Unión Americana. El boceto ya fue trabajado por el pintor británico Iain Alexander, quien confirmó que el propio Trump aprobó modificaciones al diseño, sugiriendo la inclusión de colores patrios y la figura de Betsy Ross en el reverso.
La resistencia técnica de la Oficina de Grabado e Impresión aceleró las tensiones políticas. Solimene advirtió a los promotores que la dependencia carecía de facultades legales para avanzar en la propuesta, sumado a que el proceso ordinario de emisión para una nueva denominación de papel moneda oscila entre los seis y ocho años. Tras fijar su postura, la directora fue reasignada de manera obligatoria a un puesto secundario en el Departamento del Tesoro, un movimiento que la propia funcionaria calificó como ajeno a su voluntad en correos internos institucionales.
1886 es el año de la ley del Congreso que prohíbe plasmar los rostros de personas vivas en el dinero estadounidense.
250 dólares es la denominación inédita que el gobierno de Donald Trump busca imprimir para el aniversario de la Independencia.
6 a 8 años es el periodo de planeación técnica requerido ordinariamente por la Oficina de Grabado para emitir papel moneda.
El relevo de Solimene evidencia la determinación del círculo cercano de la presidencia para forzar la maquila del papel moneda, ignorando las restricciones legislativas centenarias para consolidar la imagen del mandatario en el circulante nacional.


