El despliegue masivo incluye cercas de acero de 9 metros equipadas con inteligencia artificial y torres autónomas, en medio de críticas por la militarización tecnológica de la región.
El gobierno del presidente Donald Trump aceleró la construcción de un “muro inteligente” a lo largo de la frontera con México, un proyecto que sustituye las antiguas cercas por infraestructura de alta tecnología. Con el respaldo de una partida presupuestaria de 46 mil millones de dólares aprobada por el Congreso de Estados Unidos, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ejecuta contratos masivos para levantar estructuras físicas combinadas con sistemas avanzados de inteligencia artificial, sensores y torres de control.
Los reportes operativos de la CBP señalan que el ritmo de edificación mantiene un promedio de 10 kilómetros de muro por semana. Hasta mediados de junio de 2026, la corporación fronteriza sumó 119 kilómetros adicionales a las barreras heredadas de administraciones pasadas. La estrategia establece que las vallas de acero de 9 metros de altura se complementen con tecnología subterránea de fibra óptica y 95 nuevas torres de vigilancia autónomas capaces de escanear el terreno y emitir alertas automatizadas sin intervención humana directa.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, confirmó que la primera etapa de la obra civil y tecnológica estará concluida para estas mismas fechas del próximo año. Por su parte, el comisionado de la CBP, Rodney Scott, testificó ante el Congreso defendiendo que las herramientas optimizan las labores operativas de las patrullas en campo. No obstante, el plan omite la instalación de vallas en un tramo aproximado de 861 kilómetros debido a las condiciones geográficas accidentadas, zonas donde se dependerá exclusivamente de la red de sensores remotos.
El endurecimiento de las medidas también abarca los límites fluviales de Texas, donde se despliegan boyas cilíndricas de entre 3.7 y 4.5 metros de longitud. Activistas de la Southern Border Communities Coalition denunciaron que los sistemas vulneran la privacidad de los residentes fronterizos y obligan a los migrantes a tomar rutas desérticas de alta peligrosidad.
El presupuesto asignado por el Congreso estadounidense para concluir la infraestructura fronteriza asciende a 46 mil millones de dólares.
La CBP reporta un avance de construcción de 10 kilómetros semanales y contabiliza 119 kilómetros nuevos hasta mediados de junio de 2026.
El proyecto excluye del muro físico a 861 kilómetros de los 3 mil 200 totales de la frontera debido al terreno accidentado.
Los contratos de adquisición vigentes obligan a la corporación a desplegar únicamente tecnologías de vigilancia autónoma con análisis automatizado de imágenes en toda la franja limítrofe.




