El gigante tecnológico Google ha cerrado un capítulo judicial crítico al formalizar un acuerdo de 50 millones de dólares para resolver una demanda colectiva presentada originalmente en 2022. El Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California otorgó la aprobación final a esta compensación, destinada a empleados de raza negra que denunciaron barreras institucionales en el desarrollo de sus carreras dentro de la compañía.
La acción legal, encabezada por April Curley, expuso cifras sobre la falta de representatividad en la empresa. Según la demanda, cuando Curley ingresó a la firma en 2014, Google contaba con una plantilla superior a los 32,000 trabajadores, de los cuales solo 628 (apenas el 1.9%) eran afroamericanos. Los demandantes señalaron que estas métricas eran el resultado de prácticas discriminatorias que afectaban desde el reclutamiento inicial hasta las oportunidades de promoción interna.
Ben Crump, abogado de derechos civiles que representa a los afectados, subrayó que este pacto es un avance en la exigencia de responsabilidad para las corporaciones de Silicon Valley. El acuerdo no se limita a la compensación económica; obliga a la empresa a implementar análisis constantes sobre equidad salarial y a robustecer sus canales de denuncia internos para evitar la repetición de estas disparidades.
Con este fallo, Google busca mitigar el impacto de una denuncia que cuestionó la meritocracia en una de las plataformas más influyentes del mundo, estableciendo un precedente sobre cómo deben gestionarse los recursos humanos en el sector tecnológico.
• El acuerdo establece un fondo de 50 millones de dólares para los empleados afectados.
• En 2014, solo el 1.9% de los 32,000 empleados de Google eran de raza negra.
• La resolución judicial incluye auditorías obligatorias de equidad salarial y nuevos protocolos de denuncia.
La aprobación final de este fondo marca un punto de inflexión en la vigilancia de las prácticas laborales de las grandes tecnológicas en California.


