La presidenta de México advirtió que el país no es colonia de nadie, respondiendo directamente al plan “Escudo de las Américas” del secretario de Guerra estadounidense.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó de manera contundente la postura del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien anunció una ofensiva armada bajo la premisa de que su país “va a la guerra contra los cárteles”. El funcionario estadounidense enmarcó estas acciones dentro de la estrategia regional denominada Escudo de las Américas. Ante este planteamiento de intervención militar, la mandataria mexicana reaccionó advirtiendo que no tolerará ninguna clase de injerencia extranjera en el territorio nacional y demandó una relación estrictamente basada en la coordinación bilateral y el respeto mutuo.
Sheinbaum Pardo enfatizó la soberanía e independencia del país frente a las amagos de Washington. “México es un país independiente, libre y soberano, no somos colonia de nadie”, afirmó la ejecutiva federal. En su argumentación, la presidenta recordó que los acuerdos de cooperación vigentes se enfocan en mitigar la violencia ligada al narcotráfico y contener el flujo de estupefacientes hacia el norte, pero siempre bajo el riguroso principio de respeto a la autonomía de cada nación. Además, defendió los avances de su propia estrategia de seguridad interior frente a los cuestionamientos externos.
Como contraparte al discurso bélico de Hegseth, la presidenta mexicana señaló que la crisis del fentanilo y el abuso de opioides médicos es un problema interno de salud pública que la administración estadounidense debe resolver en sus propias fronteras. Del mismo modo, exigió un compromiso real a la Casa Blanca para frenar el flujo ilegal de armamento hacia el sur, el cual nutre directamente las capacidades operativas de las organizaciones criminales en territorio mexicano.
49% de reducción en la tasa de homicidios es el logro estadístico defendido por la mandataria en su estrategia de seguridad.
1 estrategia regional denominada Escudo de las Américas sustenta la postura de ofensiva militar planteada por Estados Unidos.
2 vertientes críticas señaló México a la contraparte: el tráfico ilegal de armas hacia el sur y la crisis interna de consumo de drogas.
El choque discursivo redefine los límites de la cooperación binacional, dejando en claro que México condicionará cualquier estrategia conjunta al freno definitivo del contrabando de armas y al absoluto respeto territorial.


