El sistema de embalses del estado pierde nivel aceleradamente; la extracción de agua supera en 24 veces a las aportaciones actuales.
El panorama hídrico en Sinaloa ha alcanzado un punto crítico este miércoles 13 de mayo de 2026. Según el reporte más reciente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el nivel de almacenamiento conjunto de las presas en la entidad ha caído al 15.9%, rompiendo la barrera de seguridad del 16%. Con apenas 2,522.5 millones de metros cúbicos disponibles, el estado enfrenta uno de sus escenarios más complejos en materia de reservas de agua.
La mecánica de esta caída es alarmante: mientras el sistema apenas recibe aportaciones de 0.2 millones de metros cúbicos, la demanda y operación exigen extracciones de 4.9 millones de metros cúbicos diarios. Esta desproporción está vaciando los embalses a un ritmo que pone en jaque la disponibilidad para los próximos meses.
El informe desglosado muestra realidades drásticas en puntos clave: la presa Miguel Hidalgo y Costilla se encuentra en un crítico 7.2%, mientras que la Adolfo López Mateos apenas registra un 9.8%. En contraste, la zona sur presenta cifras más optimistas con las presas Baluarte-Presidio; la Santa María registra un 90.3% y la Picachos un 68.8%, promediando un 84.2% para esa región específica, lo que marca un contraste geográfico profundo en la disponibilidad del recurso dentro del mismo estado.
A pesar de estos puntos altos en el sur, el promedio estatal del 15.9% refleja la vulnerabilidad de las zonas agrícola y urbana del centro y norte. Embalses estratégicos como la Sanalona (20.0%) y la Luis Donaldo Colosio (21.8%) continúan en descenso constante ante la ausencia de precipitaciones y la persistencia de las extracciones.
• La reserva total de Sinaloa es de 2,522.5 millones de metros cúbicos (15.9% de capacidad).
• La presa Miguel Hidalgo y Costilla es la más afectada con solo el 7.2% de almacenamiento.
• Se extraen 4.9 millones de m³ diarios, frente a una aportación mínima de apenas 0.2 millones de m³.
La disparidad entre la cuenca Baluarte-Presidio y el resto del sistema sinaloense subraya la urgencia de una gestión hídrica ante una reserva estatal que no deja de caer.


