La falta de lluvias mantiene a las principales presas del estado en descenso mientras avanza la temporada de calor.
Las presas de Sinaloa continúan perdiendo almacenamiento en plena temporada de calor y estiaje. De acuerdo con reportes recientes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el sistema estatal mantiene una tendencia descendente debido a que las extracciones siguen superando las aportaciones naturales.
Los datos más recientes indican que las 11 principales presas del estado apenas superan el 16 por ciento de almacenamiento en conjunto, una cifra que mantiene encendidas las alertas por la sequía y la presión sobre el sector agrícola.
Entre las presas con niveles más bajos aparecen Miguel Hidalgo y Costilla con apenas 7.8 por ciento y Adolfo López Mateos con 10.1 por ciento de conservación. En contraste, Aurelio Benassini Vizcaíno se mantiene como una de las más altas con 50 por ciento.
El reporte también señala que diariamente se extraen millones de metros cúbicos de agua para actividades agrícolas y abastecimiento, mientras las lluvias siguen ausentes en gran parte del estado. La situación coincide con temperaturas extremas registradas durante mayo en municipios de la zona norte y centro de Sinaloa.
Aunque el almacenamiento actual es superior al registrado en el mismo periodo de 2025, especialistas advierten que el descenso continuará mientras no inicie la temporada de lluvias.
Las presas del sistema Baluarte-Presidio, donde se encuentran Santa María y Picachos, mantienen mejores niveles de captación respecto al resto del estado.
El comportamiento de los embalses será clave para el próximo ciclo agrícola y para el abastecimiento de agua en distintas regiones de Sinaloa durante el verano 2026.
Datos Duros:
- Las 11 principales presas de Sinaloa se mantienen alrededor del 16% de almacenamiento.
- La presa Miguel Hidalgo y Costilla reporta apenas 7.8% de conservación.
- Aurelio Benassini Vizcaíno registra uno de los niveles más altos con 50%.
La temporada de lluvias todavía no comienza en Sinaloa y el descenso en las presas mantiene presión sobre el campo, el consumo urbano y el abastecimiento de agua en el estado.


