Un estudio nacional revela que el 58% de los internautas en México seguirá el torneo, pero atrapados en el consumo simultáneo de memes, apuestas y chats.
El consumo del Mundial de Fútbol 2026 en México dinamitó los esquemas tradicionales de audiencia. Los resultados del Estudio de Hábitos de los Usuarios de Internet 2026 confirman que la competencia deportiva no se limitará a la sala del hogar. Aunque la televisión convencional conserva su posición como el monitor principal para sintonizar las transmisiones en vivo, el teléfono celular inteligente se consolidó formalmente como una segunda pantalla obligatoria para interactuar en tiempo real mediante dinámicas digitales.
La investigación estadística, desarrollada en conjunto por la Asociación Internet MX y la firma Offerwise, consistió en la aplicación de 1,200 entrevistas digitales a hombres y mujeres mayores de 18 años con cobertura nacional urbana. Los indicadores arrojan que el 58% de los encuestados posee un interés activo por dar seguimiento al torneo. Al desglosar las plataformas de acceso, el 50% de este grupo sintonizará los partidos por medio de televisión abierta, un 43% recurrirá a las redes sociales, el 36% lo hará vía streaming y solo el 32% optará por los sistemas de televisión de paga.
La infraestructura tecnológica actual en el país acelera esta migración en los hábitos de consumo. Los datos técnicos exponen que el 65% de los aficionados utilizará un televisor inteligente o Smart TV como equipo base para mirar los juegos, mientras que el 28% dependerá exclusivamente de su smartphone. Asimismo, el fenómeno de la navegación simultánea se acentúa entre las generaciones jóvenes; el 27% de los usuarios interactúa con otro dispositivo siempre o frecuentemente mientras transcurren los 90 minutos del encuentro, cifra que escala hasta el 30% al medir el comportamiento específico de los millennials.
El 58% de los internautas urbanos de todas las clases sociales muestra interés real en seguir los partidos del torneo de fútbol.
El smartphone será la pantalla principal de transmisión directa para el 28% de los aficionados en territorio mexicano.
El 30% de los jóvenes millennials utiliza redes sociales, chats o estadísticas en su celular al mismo tiempo que mira el partido.
El auge de los hábitos híbridos obliga a las marcas a pautar de forma doble, condicionando el éxito publicitario de la justa deportiva a la efectividad de las interacciones móviles simultáneas y dejando atrás los monopolios de sintonía única.


