Un juez federal ordena mantener en prisión a David Rush tras descubrirse un programa de inteligencia falso utilizado para desviar 40 millones de dólares en lingotes.
El juez federal William Fitzpatrick, del Tribunal del Distrito Este de Virginia, dictaminó que el oficial David Rush deberá permanecer bajo custodia en Alexandria, Virginia, debido al alto riesgo de fuga. Rush, quien se desempeñó como agente de la CIA durante 17 años, enfrenta cargos por el robo de fondos públicos y la creación de un sistema de espionaje falso diseñado exclusivamente para desviar millones de dólares federales hacia sus cuentas personales.
La detención de Rush se ejecutó el pasado 19 de mayo tras una exhaustiva investigación interna de la CIA que fue remitida al FBI por el propio director de la organización, John Ratcliffe. Durante el registro de la vivienda del acusado, los agentes federales incautaron 303 lingotes de oro de un kilogramo cada uno (con un valor estimado de 40 millones de dólares), casi tres decenas de relojes de lujo de la marca Rolex y 2 millones de dólares en efectivo.
La mecánica del fraude consistió en el desarrollo de un falso “programa de acceso especial”, una herramienta de inteligencia de visibilidad extremadamente limitada dentro de la agencia, teóricamente vinculada a la “continuidad de operaciones gubernamentales” ante catástrofes nacionales. Rush incorporó bajo engaños a dos compañeros de la agencia en el proyecto, imponiéndoles un estricto pacto de confidencialidad que les impedía hablar con terceros. Posteriormente, persuadió a uno de ellos para transferir millones de dólares del presupuesto público hacia el programa mediante un contrato gubernamental fraudulento.
Los documentos judiciales revelan además que entre noviembre y marzo pasados, el acusado solicitó y recibió una importante cantidad de divisas extranjeras y lingotes de oro bajo el argumento de requerirlos para supuestos gastos operativos. El inventario institucional posterior no pudo localizar dichos activos. La fiscalía también acreditó que el exoficial falsificó sus hojas de asistencia reclamando pagos indebidos como reservista de la Marina de EE. UU., institución de la que fue dado de baja en 2015, y que contaba con antecedentes por mentir a la agencia respecto a sus estudios universitarios. Su abogada defensora, Jessica Carmichael, declinó emitir comentarios ante los hechos presentados.
El FBI incautó en el domicilio del oficial de inteligencia 303 lingotes de oro de un kilogramo cada uno y 2 millones de dólares en efectivo.
Rush operó el desvío de recursos públicos solicitando divisas y metales preciosos para supuestos gastos laborales entre noviembre y marzo pasados.
El acusado engañó a la institución y cobró sueldos fraudulentos simulando ser miembro activo de la Reserva de la Marina, rama de la que fue separado en 2015.
El caso expone grietas críticas en los filtros de confianza del organismo de inteligencia más poderoso del mundo, demostrando que el enemigo más costoso no provino de una potencia extranjera, sino de sus propias filas.


