El Secretario de Seguridad federal encabeza una cumbre de emergencia en Culiacán junto a los titulares de SEDENA, SEMAR y la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla
La capital de Sinaloa se convierte este lunes en el búnker de la seguridad nacional. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, no llega solo a las instalaciones de la Novena Zona Militar en Culiacán; lo hace escoltado por el gabinete de seguridad en pleno: el general Ricardo Trevilla Trejo (SEDENA), el almirante Raymundo Pedro Morales (SEMAR). Esta movilización de alto nivel ocurre apenas días después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzara una serie de acusaciones que vinculan directamente a figuras de la política sinaloense con estructuras del narcotráfico, misma que provocó la solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha Moya.
La reunión en el cuartel militar no es un protocolo de rutina. El objetivo central es evaluar y ajustar el despliegue de las fuerzas especiales y la Guardia Nacional que ya operan en el estado, pero con un matiz de urgencia política. La mesa técnica en la zona militar disecciona la operatividad táctica frente a los enfrentamientos recientes y la presión diplomática que exige una depuración en las instituciones locales.
Para el sinaloense de a pie, la visita representa un despliegue de fuerza estatal en medio de una economía local golpeada y una incertidumbre social creciente. El éxito de esta cumbre se medirá no solo en la detención de objetivos prioritarios, sino en la capacidad de Harfuch y Trevilla para desvincular al aparato gubernamental de las sombras proyectadas desde Washington. Sinaloa vuelve a ser el epicentro de una crisis donde la seguridad pública y la supervivencia política se juegan en el mismo tablero.
Estado de fuerza: Revisión del operativo de más de 2,000 efectivos desplegados en los municipios de mayor incidencia delictiva.
Cúpula completa: Participación inédita en conjunto de Omar García Harfuch, Ricardo Trevilla, Raymundo Morales y en territorio sinaloense.
Sede estratégica: La mesa de trabajo se concentra exclusivamente en las instalaciones de la Novena Zona Militar en Culiacán.
Sinaloa es hoy el examen final para la estrategia de Harfuch: o se recupera la confianza institucional o la presión de Estados Unidos terminará por dictar la agenda del estado.


