El desastre ocurrido el 26 de agosto dejó además más de 1,400 personas desaparecidas y provocó graves daños en comunidades e infraestructura.
Una riada de gran magnitud golpeó el 26 de agosto de 2026 la zona fronteriza entre Nepal y Tíbet, después del colapso de la parte inferior de un glaciar que desencadenó una avalancha de hielo y rocas, seguida por un flujo de agua y lodo.
El desastre provocó la destrucción de viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras en diferentes puntos de la región del Himalaya. La fuerza del flujo también arrastró a personas que se encontraban en comunidades y zonas de tránsito cercanas a los cauces afectados.
Para el 27 de agosto, las autoridades de Nepal y China reportaban más de 390 personas fallecidas entre Nepal y la región del Tíbet, mientras que más de 1,400 permanecían desaparecidas. Las labores de búsqueda y rescate continuaban en las zonas afectadas.
El origen del desastre fue inicialmente atribuido a un posible terremoto. Sin embargo, análisis posteriores determinaron que el colapso glaciar fue el responsable del fenómeno sísmico registrado y del posterior desastre. El evento asociado al colapso fue registrado como una magnitud de 5.2.
De acuerdo con análisis de imágenes satelitales, una parte del glaciar se desprendió y cayó aproximadamente 1.2 kilómetros hasta el valle, generando una avalancha de hielo y roca que se desplazó hacia zonas habitadas.
La tragedia también volvió a poner atención sobre los riesgos asociados con la transformación de los glaciares del Himalaya. Expertos han señalado que el aumento de las temperaturas y el derretimiento acelerado pueden contribuir a generar condiciones de mayor inestabilidad en estas regiones.
Sin embargo, el papel exacto del cambio climático en este evento continúa siendo materia de análisis científico. La relación debe entenderse como un posible factor que incrementa determinadas condiciones de riesgo, no como una causa única ya establecida para esta tragedia.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades enfrentan dificultades para acceder a algunas zonas debido a los daños provocados por la riada. También existe preocupación por nuevos deslizamientos y posibles desbordamientos en la región.
Datos duros:
- Más de 390: personas fallecidas reportadas al 27 de agosto.
- Más de 1,400: personas desaparecidas entre Nepal y Tíbet.
- 5.2: magnitud del evento sísmico asociado al colapso glaciar.
Las labores de búsqueda y rescate continúan en la frontera entre Nepal y Tíbet, mientras especialistas analizan las condiciones que favorecieron el colapso glaciar.







