La diputada de Movimiento Ciudadano explicó que un procedimiento médico la dejó fuera de la sesión pasada donde se votó la solicitud de licencia de Rocha Moya.
La diputada local Elizabeth Montoya reapareció públicamente tras varios días de ausencia en el Congreso del Estado, revelando que se sometió a un procedimiento médico que incluyó la colocación de un implante ocular. La legisladora explicó que esta intervención fue la razón por la cual no estuvo presente en la sesión legislativa más reciente.
Montoya detalló que su estado de salud le impidió cumplir con su agenda pública, lo que generó cuestionamientos sobre su ausencia en un momento clave para la actividad legislativa en Sinaloa. Su reaparición no solo aclara el motivo, sino que también pone sobre la mesa el impacto que situaciones personales pueden tener en la dinámica política del estado.
La diputada aseguró que ya se encuentra en proceso de recuperación y lista para retomar sus funciones dentro del Congreso. Aunque no profundizó en detalles médicos, dejó claro que su prioridad fue atender su salud, lo que derivó en una pausa obligada en su actividad legislativa.
Este episodio ocurre en un contexto donde la asistencia y participación de los diputados ha sido tema recurrente de discusión pública, especialmente entre jóvenes y sectores que exigen mayor compromiso y transparencia de sus representantes en momentos clave como licencias, destituciones y nombramientos.
El regreso de Montoya también reactiva su presencia dentro de la agenda política local, donde ha tenido participación en temas sociales y legislativos relevantes para Sinaloa.
Datos Duros:
La diputada confirmó que se sometió a un implante ocular como parte de un procedimiento médico.
Su ausencia coincidió con una sesión legislativa reciente en el Congreso de Sinaloa.
Asegura estar en recuperación y lista para reincorporarse a sus funciones.
La política también pasa por lo personal. En Sinaloa, hasta una ausencia médica se convierte en tema público.


