Ernesto Parra Leyva advierte que el sector no aguantará otra temporada de pérdidas; familias enteras están al borde del colapso financiero.
La crisis en las bahías de Guasave ha pasado de ser una mala racha a convertirse en una amenaza de extinción para el oficio más antiguo de la región. Este 1 de mayo, mientras el país conmemora el Día del Trabajo, en el campo pesquero El Huitussi no hay nada que festejar. Ernesto Parra Leyva, presidente de la cooperativa Estero del Clarín, lanzó un llamado de auxilio desesperado: el sector pesquero está en terapia intensiva y, bajo las condiciones actuales, es imposible que los pescadores sobrevivan a otra temporada en números rojos.
La tormenta perfecta se formó sobre el norte de Sinaloa. La combinación de una producción históricamente baja, la coincidencia de vedas de diversas especies y los efectos erráticos del cambio climático han dejado a cientos de familias en una situación límite. Ya no se trata solo de la falta de producto en las redes, sino de una estructura económica que se desmorona ante la falta de apoyos reales y precios que no cubren ni el gasto de combustible de las pangas.
Para Guasave, el impacto es sistémico. El Huitussi es el termómetro de una crisis que amenaza con desplazar a comunidades enteras hacia la informalidad o la migración. Parra Leyva es claro: el sector pesquero local ha agotado sus reservas de resistencia. Si no existe una intervención inmediata que replantee las estrategias de captura y el soporte financiero para los cooperativistas, el próximo cierre de temporada podría ser el definitivo para una actividad que sostiene a gran parte del municipio. La pesca en Sinaloa se está quedando seca, y con ella, el sustento de quienes conocen el mar mejor que a su propia casa.
Datos Duros:
• La cooperativa Estero del Clarín reporta pérdidas acumuladas que impiden la reinversión para la próxima zafra.
• Cientos de familias de El Huitussi dependen exclusivamente de capturas que hoy son mínimas.
• Las vedas simultáneas de especies clave han paralizado el flujo de efectivo en los campos pesqueros de Guasave.
El mar ya no da para más y el pescador ya no tiene qué empeñar. En Guasave, la pesca está a un paso de ser solo un recuerdo de lo que alguna vez fue Sinaloa.


