El regidor Abel Sarmiento Carabeo documentó la severa contaminación del Canal Cahuinahua, donde bombas extraen agua fétida para el consumo humano de familias en Cahuinahua y La Palma, Charay.
El regidor y presidente de la Comisión de Salud del Cabildo de El Fuerte, Abel Sarmiento Carabeo, constató en un recorrido la emergencia sanitaria que golpea a las comunidades de Cahuinahua y La Palma, Charay. En la zona, el ingreso al canal evidencia un fuerte olor a putrefacción y una coloración blanquecina en el agua. Lo crítico del escenario radica en que las bombas de abastecimiento para consumo humano continúan extrayendo el líquido directamente de una afluencia conectada a este tramo contaminado.
Los habitantes de la zona confirmaron que la exposición al agua ya provocó más de 15 casos de hepatitis, sumados a brotes constantes de sarpullidos, ampollas y diversas afecciones en la piel, siendo los niños el sector más vulnerado. A la crisis médica se añade el impacto cotidiano: las prendas de vestir quedan impregnadas con malos olores tras el lavado, haciendo insostenible la rutina de los hogares.
Ante el deterioro ambiental, el regidor Abel Sarmiento lanzó un llamado de urgencia a la gobernadora de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, y al secretario de Salud estatal, Cuitláhuac González, para que intervengan de forma personal en el sitio. El edil advirtió que, de no recibir respuesta inmediata de las autoridades estatales, recurrirá a la Secretaría de Salud del Gobierno de México para solicitar estudios sanitarios y la aplicación de medidas de contención.
El riesgo no se limita al punto de origen. La corriente contaminada amenaza con extenderse en El Fuerte hacia localidades como El 16, El Parnaso, Jahuara I, El Carricito, Ranchito, Cruz Pinta, Higuera de los Natoches y Las Líneas, proyectando un impacto que alcanzará los límites del municipio de Ahome. Vecinos y autoridades locales como el comisario Carlos Gómez señalan que ya han realizado bloqueos carreteros y no descartan retomar las movilizaciones ante la inacción de los distintos niveles de gobierno.
El canal presenta agua de coloración blanquecina y un perceptible olor a putrefacción.
Se contabilizan más de 15 casos confirmados de hepatitis y múltiples afecciones dermatológicas.
El foco de contaminación amenaza con propagarse a más de ocho comunidades de El Fuerte y avanzar hacia Ahome.
La inacción de los entes gubernamentales ante la extracción de agua contaminada para la población civil representa un riesgo epidemiológico que exige intervención federal inmediata antes de que la crisis alcance proporciones regionales.







