El motor invisible del país opera en efectivo: la UNAM alerta que el 90% de las cuidadoras en México vive en la exclusión financiera

El valor del trabajo de cuidados equivale hasta el 24% del PIB nacional, superando a la manufactura, pero sus trabajadoras rechazan los bancos por temor al despido y la falta de prestaciones.

El trabajo de cuidados y soporte doméstico en México se mantiene sumido en una profunda precariedad laboral y una exclusión financiera sistemática. Durante el Seminario Permanente de Justicia Fiscal Desde la Informalidad y la Desigualdad, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertaron que la inmensa mayoría de las personas dedicadas a esta actividad eluden el uso de cuentas bancarias y herramientas de pago digital, optando por el manejo exclusivo de dinero en efectivo como un mecanismo de respuesta ante la vulnerabilidad económica.

Adrián Escamilla Trejo, doctor en Economía y colaborador del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad de la UNAM, detalló que el 90% de quienes realizan este trabajo de manera remunerada carecen de prestaciones de ley y enfrentan un riesgo constante de despido injustificado. Esta desprotección estructural impulsa a las trabajadoras a operar fuera del sistema financiero formal, evitando la emisión de recibos fiscales y prescindiendo de los servicios bancarios tradicionales para adaptarse a las dinámicas de la informalidad.

La carga principal de esta estructura recae de forma desproporcionada sobre las mujeres, quienes sostienen jornadas múltiples sin retribución económica. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que las mujeres dedican cuatro horas y 49 minutos diarios al trabajo doméstico no remunerado, sumando unas 900 horas adicionales de labor invisible al año en comparación con los hombres. Gabriela Ríos Granados, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, subrayó que este aporte representa entre el 22% y el 24% del Producto Interno Bruto (PIB), superando el peso económico del sector manufacturero.

 El 90% de las personas que realizan trabajo de cuidados remunerado operan en la informalidad, sin contratos ni prestaciones de ley.

 El valor económico del trabajo de cuidados no remunerado representa entre el 22% y el 24% del PIB en México, rebasando a la industria manufacturera.

 Las mujeres acumulan anualmente 900 horas adicionales de labor invisible frente a las dos horas y siete minutos diarios que promedian los hombres.

La dependencia social del trabajo de cuidados contrasta con el aislamiento financiero de sus protagonistas, quienes sostienen la estructura económica del país desde la informalidad total y el uso forzado de dinero en efectivo.

Related Articles

Leave a reply

Please enter your comment!
Please enter your name here

¡SIGUENOS!

12,695FansLike
7,410FollowersFollow
716FollowersFollow
- Advertisement -spot_img

Latest Articles