Washington atacó objetivos vinculados con la Guardia Revolucionaria iraní tras nuevas acciones contra buques y fuerzas estadounidenses, mientras el petróleo volvió a dispararse.
Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva contra objetivos iraníes, elevando nuevamente la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz, después de que Washington acusara a Teherán de realizar acciones contra el transporte marítimo comercial y personal militar estadounidense.
Los ataques representan una nueva escalada entre ambos países y se producen después de nuevos enfrentamientos en la región. El presidente Donald Trump defendió la operación estadounidense y advirtió que cualquier represalia iraní podría provocar ataques todavía mayores.
Entre los objetivos estadounidenses se encontraban posiciones vinculadas con la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Reportes internacionales señalan que la operación estuvo relacionada con intentos iraníes de colocar minas navales en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte energético mundial.
La escalada también alcanzó al transporte petrolero. Dos superpetroleros que trasladaban crudo saudí fueron atacados mientras atravesaban el estrecho de Ormuz, sin que se reportaran víctimas. Los incidentes incrementaron la preocupación sobre una posible interrupción del suministro energético internacional.
El impacto llegó rápidamente a los mercados. El WTI superó los 90 dólares por barril, mientras el Brent llegó a rondar los 95 dólares, ante el temor de que una mayor confrontación afecte el tránsito de petróleo por la región.
El estrecho de Ormuz vuelve así al centro de la crisis entre Estados Unidos e Irán, con nuevas amenazas de represalias y una presión creciente sobre los mercados energéticos.
Datos duros:
- WTI: más de US$90 por barril.
- Brent: alrededor de US$95 por barril.
- 2 superpetroleros saudíes fueron atacados en el estrecho de Ormuz.







