La Secretaría de Salud retiró la autorización de la eritrosina de la lista oficial de aditivos porque el consumo de los mexicanos duplica el límite permitido.
La Secretaría de Salud emitió una prohibición absoluta sobre el uso del colorante artificial eritrosina, comercialmente conocido como Rojo 14 o Rojo 3, en la producción de alimentos, bebidas y suplementos alimenticios en todo el territorio mexicano. La determinación oficial se sustentó en un exhaustivo análisis de riesgo desarrollado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), el cual reveló un consumo desmedido de este aditivo en productos de alta demanda popular.
La investigación de Cofepris descubrió que la exposición promedio de la población mexicana a este aditivo duplica la Ingesta Diaria Admisible (IDA) establecida por los parámetros de seguridad internacionales. La autoridad sanitaria detectó que los fabricantes incorporaban la eritrosina en productos que no estaban contemplados en las normativas previas, tales como polvos para gelatina, flanes, chicles, caramelos suaves y gomitas. Esta situación encendió las alertas institucionales al confirmarse que dichos comestibles son consumidos mayoritariamente por niñas y niños.
El soporte científico para vetar el compuesto, identificado químicamente como tetrayodofluoresceína disódica, incluyó evaluaciones toxicológicas internacionales de referencia que demostraron el desarrollo de tumores tiroideos en ratas macho expuestas a la sustancia. Ante la evidencia técnica, el gobierno federal ejecutó el principio precautorio para salvaguardar la salud pública, otorgando a las empresas un periodo estricto de transición para reformular sus recetas, desarrollar alternativas de color y retirar por completo el químico del mercado.
El análisis técnico arrojó que los niveles de ingesta de la población mexicana rebasan al doble el margen de seguridad de consumo diario del colorante.
La industria de alimentos dispone de un plazo improrrogable de 24 meses para agotar sus inventarios existentes y sustituir la sustancia.
El veto impactará directamente la elaboración de helados, leches saborizadas, bebidas alcohólicas preparadas, cereales y productos de panificación.
La erradicación del Rojo 3 de las mesas mexicanas expone la urgencia de actualizar los controles de aditivos en productos infantiles, donde las prácticas comerciales rebasaron por años las fronteras de la seguridad médica.


