La última medición de Massive Caller fragmenta las preferencias para la gubernatura, repartiendo los liderazgos entre ambas aspirantes.
El panorama político hacia la gubernatura de Sinaloa se encuentra en un escenario de abierta competencia. La más reciente encuesta estatal, levantada mediante llamadas telefónicas fijas el pasado 5 de julio de 2026, expone un quiebre en las preferencias internas del partido Morena, posicionando de forma simultánea a María Teresa Guerra Ochoa y a Imelda Castro Castro al frente del proceso, aunque con liderazgos divididos según el indicador de rendimiento evaluado en la muestra.
María Teresa Guerra Ochoa lidera los rubros de percepción general y posicionamiento. En la pregunta directa sobre preferencia para obtener la candidatura, Guerra Ochoa alcanza el 25.5 por ciento, superando a Imelda Castro Castro, quien registra un 17.8 por ciento. Esta misma línea se replica en la intención de voto por aspirante, donde Guerra se coloca arriba con un 30.3 por ciento frente al 17.4 por ciento de Castro. Adicionalmente, Guerra encabeza los renglones de cumplimiento con 29.7 por ciento, imagen positiva con 25.4 por ciento, cercanía social con 27.0 por ciento y conocimiento territorial del estado con 27.9 por ciento.
En contraste, Imelda Castro Castro revierte la tendencia en los factores de rentabilidad electoral y aceptación. Al cuestionar a los entrevistados si la consideran una buena candidata, Castro se ubica en la cima con un 42.6 por ciento, rebasando el 35.1 por ciento de Guerra. La ventaja para Castro se consolida en la pregunta expresa sobre la disposición de voto directo (“¿Usted votaría por…?”), en la cual lidera con el 40.3 por ciento, dejando a María Teresa Guerra con un 31.0 por ciento de las menciones. Por su parte, Gerardo Vargas Landeros encabeza el bloque de los aspirantes masculinos con niveles de preferencia de entre el 9 y 10 por ciento.
María Teresa Guerra Ochoa lidera la preferencia para la candidatura con 25.5% frente al 17.8% de Imelda Castro.
Imelda Castro Castro encabeza la disposición de voto directo con 40.3% contra un 31.0% de Guerra.
El estudio de Massive Caller constó de 1,000 entrevistas telefónicas con un margen de error de ±10.5%.
Los datos recopilados demuestran que ninguna de las dos figuras ha logrado unificar el control total de los indicadores, proyectando una definición interna compleja y dependiente de los movimientos de las próximas semanas.






