Productores advierten un desabasto generalizado en México tras el cierre del ciclo de producción en Sinaloa con cifras menores a las proyectadas.
El bolsillo de los mexicanos enfrentará un golpe prolongado en la canasta básica. El grupo Sistema Producto Tomate confirmó que el precio del jitomate, que ha alcanzado los 80 pesos por kilo en diversas regiones del país, mantendrá estos niveles críticos al menos hasta el próximo verano. Esta situación responde a un desabasto generalizado que afecta los mercados nacionales y que no tiene una solución inmediata en el corto plazo.
De acuerdo con Manuel Antonio Cázares Castro, presidente del organismo, la escasez es el resultado de una combinación de factores financieros, comerciales y productivos. El dato más alarmante proviene de Sinaloa, estado que sostiene el 62% de la producción total de jitomate en México. La entidad ya concluyó su ciclo de producción actual, pero los resultados finales quedaron significativamente por debajo de las estimaciones iniciales, lo que dejó un vacío en la oferta nacional que los mercados ya están resintiendo.
Esta reducción en la disponibilidad del fruto ha disparado los costos de comercialización. Al haber menos producto disponible tras el cierre del ciclo sinaloense, la presión sobre los precios se intensifica. Los productores reconocen que no existe suficiente inventario para estabilizar los costos antes de la llegada de la próxima temporada fuerte, por lo que el precio de hasta 80 pesos se convertirá en la norma durante los meses de calor. Las familias mexicanas deberán ajustar sus presupuestos ante una crisis que, según los expertos del sector, responde a un problema estructural de la producción actual.
Datos Duros:
• Precio máximo: Hasta 80 pesos por kilogramo en mercados mexicanos.
• Impacto regional: Sinaloa produce el 62% del jitomate en México y cerró su ciclo a la baja.
• Pronóstico: La escasez y los precios elevados se mantendrán hasta el verano de 2026.
El jitomate se convierte en artículo de lujo. Con Sinaloa produciendo menos de lo previsto, el verano será largo y costoso para las mesas mexicanas.


