Ramiro Ibarra Villegas tuvo que abandonar su negocio establecido “La Lomita” tras registrarse un incremento del 113% en su facturación bimestral por el uso indispensable de aires acondicionados.
Las temperaturas extremas que azotan al estado de Sinaloa detonaron una severa problemática económica para las familias y los pequeños comercios de la región. En el municipio de Guasave, las elevadas tarifas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) obligaron a trabajadores independientes a modificar drásticamente su esquema de sustento. El caso de Ramiro Ibarra Villegas expone la vulnerabilidad de los emprendedores locales frente a las facturaciones eléctricas vigentes.
Ramiro Ibarra, quien operaba junto a su esposa un establecimiento comercial fijo denominado “La Lomita”, se vio forzado a cerrar definitivamente las puertas de su local debido a los altos costos operativos y la baja rentabilidad. La crisis se agudizó durante el último bimestre, periodo en el que el uso continuo de los sistemas de refrigeración y aire acondicionado provocó un incremento desmedido en el recibo de la luz. Ante el temor de sufrir un corte en el suministro eléctrico y la falta de liquidez, el comerciante optó por salir a las calles a ofrecer pan de manera ambulante en diversos sectores de Guasave.
El afectado manifestó su profunda indignación y calificó cada bimestre como una etapa de total incertidumbre para la economía familiar. Asimismo, Ibarra Villegas cuestionó de forma pública la gestión tarifaria actual en la entidad, denunciando que en otros estados de la República Mexicana ya se implementaron de forma efectiva los subsidios gubernamentales por la temporada de calor, mientras que en Sinaloa los recibos continúan llegando con montos impagables para quienes sostienen gastos básicos. A través de la venta ambulante de pan, el ciudadano busca recaudar los fondos necesarios antes de la fecha de vencimiento de la CFE.
4 mil 750 pesos es el monto exacto que recibió el comerciante en su última facturación bimestral de energía eléctrica.
2 mil 225 pesos era la tarifa previa que pagaba Ramiro Ibarra antes del repunte inflacionario del servicio de luz en Guasave.
1 local comercial llamado “La Lomita” tuvo que ser clausurado por sus propietarios debido a la baja rentabilidad derivada de los gastos fijos.
La historia de Ramiro Ibarra en Guasave evidencia cómo el costo de la energía eléctrica en Sinaloa sobrepasa la capacidad de los pequeños negocios, transformando a comercios formales en actividades ambulantes para poder costear el servicio de la CFE.


