La baja población de la ballena azul y la mortalidad inusual de la ballena gris encienden las alarmas en el sector biológico y turístico de la entidad.
Dos especies de ballenas que son aprovechadas activamente por el sector turístico en Baja California Sur enfrentan una seria amenaza de desaparecer si no se refuerzan las medidas de conservación y regulación en aguas del Océano Pacífico y del Golfo de California. La alerta se centra de manera particular en la vulnerabilidad de la ballena azul y de la ballena gris, especies emblemáticas cuyas poblaciones registran una disminución alarmante y eventos de mortalidad inusual.
De acuerdo con los datos técnicos sobre biodiversidad marina en la región, la población de ballena azul que transita por la zona de California y Baja California se ha reducido a solo alrededor de 800 ejemplares. Esta reducida cifra limita drásticamente la capacidad de recuperación de la especie, la cual tiene un punto clave de avistamiento y protección dentro del Parque Nacional Bahía de Loreto.
Por otra parte, la ballena gris, que registra concentraciones históricas en zonas del norte de la media península como la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, ha registrado en temporadas recientes una mortandad inusual y bajas tasas de reproducción atribuibles a variaciones en la disponibilidad de alimento y cambios en el entorno marino. Ambas especies forman la columna vertebral de la oferta ecoturística en la región, atrayendo a miles de visitantes a destinos estratégicos como La Paz, Los Cabos, Comondú, Loreto y Mulegé.
Ante este escenario, científicos y ambientalistas reiteran la urgencia de asegurar el cumplimiento estricto de las normativas de avistamiento responsable por parte de las embarcaciones. La pérdida de estas especies no solo implicaría un impacto biológico e irreversible para los ecosistemas marinos del estado, sino también un duro golpe para la economía de los prestadores de servicios turísticos que dependen sustentablemente de su llegada cada año.
Datos clave:
Solo quedan alrededor de 800 ejemplares de ballena azul en la región de California y Baja California que migran a la media península.
La ballena gris atraviesa un periodo de mortandad inusual que compromete la estabilidad de sus poblaciones en los santuarios sudcalifornianos.
El riesgo de desaparición amenaza directamente la actividad ecoturística en municipios como Mulegé, Loreto, Comondú, La Paz y Los Cabos.







