El linaje derivado de Ómicron incrementó sus contagios en julio y autoridades confirman fallecimientos vinculados a este subgrupo.
La variante XFG del virus SARS-CoV-2 ya circula en México y registra cerca de 700 casos confirmados, de acuerdo con datos de vigilancia epidemiológica recabados en julio. Diana E. Abreu, líder de Vacunas en Pfizer México, confirmó que este linaje representa aproximadamente el 18% de las secuencias recientes y que las autoridades sanitarias han contabilizado defunciones asociadas al contagio. La especialista detalló que, si bien la variante no causa síntomas más graves, sí posee una capacidad de transmisión superior a las versiones anteriores.
El sublinaje XFG es resultado de la evolución del virus a partir de dos variantes previas derivadas de Ómicron. Su principal riesgo radica en la velocidad de propagación, especialmente en espacios cerrados o con escasa ventilación de zonas urbanas de alta densidad como la Ciudad de México. Los síntomas identificados no varían respecto a infecciones previas e incluyen tos, congestión nasal, dolor de garganta, fatiga, dolores musculares y fiebre, respondiendo la gravedad del cuadro al estado de salud general de cada paciente.
Aunque el nivel de inmunidad de la población es superior al inicio de la emergencia sanitaria, la especialista advirtió que adultos mayores y personas con comorbilidades como diabetes, hipertensión, obesidad o inmunosupresión enfrentan riesgo de neumonía, hospitalización y muerte. Para contener la transmisión, se recomienda el uso de cubrebocas ante sintomatología, ventilación constante de inmuebles, lavado frecuente de manos y la actualización de los esquemas de vacunación formulados para las cepas circulantes.
La variante XFG representa cerca del 18% de las muestras procesadas en la vigilancia epidemiológica de julio en México.
El reporte oficial contabiliza aproximadamente 700 contagios confirmados y la presencia de casos fatales.
La variante deriva de dos cepas previas de Ómicron y destaca por su elevada transmisibilidad en espacios cerrados.
La continua mutación del virus mantiene la exigencia de actualizar esquemas de vacunación adaptados a las cepas dominantes.

