La orden ejecutiva recomienda separar las vacunas contra sarampión, rubéola y paperas, además de modificar otras recomendaciones de inmunización infantil.
Donald Trump firmó el 10 de agosto de 2026 una orden ejecutiva que pide espaciar la administración de vacunas infantiles en Estados Unidos, mientras el país enfrenta su peor epidemia de sarampión en 35 años y millones de menores regresan a las aulas.
La medida recomienda separar las vacunas contra el sarampión, la rubéola y las paperas, que actualmente pueden administrarse en una sola inyección. También plantea que la vacuna contra la hepatitis B se aplique hasta la adolescencia.
Durante la presentación de la orden, Trump mencionó un supuesto vínculo entre las vacunas y el autismo, pese a que no existe evidencia científica que respalde esa relación. El mandatario reconoció que no sabía qué causa el autismo.
La propuesta generó cuestionamientos entre especialistas. Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, señaló que desarrollar vacunas separadas homologadas en Estados Unidos podría tomar más de una década. Aaron M. Milstone, también de la AAP, defendió continuar con una vacuna cuya seguridad está respaldada por décadas de datos.
La orden no modifica directamente los requisitos de vacunación escolar de todos los estados. El gobierno federal establece recomendaciones, mientras que los estados tienen la facultad de exigir vacunas para asistir a las escuelas.
Datos duros:
- Trump firmó la orden el 10 de agosto de 2026.
- Estados Unidos enfrenta su peor epidemia de sarampión en 35 años.
- La medida recomienda separar las vacunas contra sarampión, rubéola y paperas.
La medida abre una nueva disputa sobre las recomendaciones de vacunación infantil en Estados Unidos en medio de un brote de sarampión.

