La advertencia eleva la tensión comercial entre Washington y varios países europeos que impulsan gravámenes a los servicios digitales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva amenaza comercial contra Europa al advertir que impondrá aranceles del 100% a cualquier país que aplique impuestos sobre los servicios digitales de empresas estadounidenses. La medida apunta principalmente a naciones europeas que han impulsado o analizan este tipo de gravámenes para las grandes compañías tecnológicas.
A través de un mensaje difundido este viernes, Trump sostuvo que varios países europeos se encuentran cerca de implementar impuestos dirigidos a servicios digitales operados por empresas de Estados Unidos y aseguró que responderá con medidas comerciales inmediatas.
El mandatario afirmó que cualquier nación que avance con estos impuestos enfrentará aranceles del 100% sobre todos los productos enviados al mercado estadounidense, incluso si existen acuerdos comerciales vigentes entre ambas partes.
La controversia se centra en los llamados impuestos a los servicios digitales, mecanismos que varios gobiernos europeos han impulsado para gravar actividades de grandes plataformas tecnológicas internacionales. Países como España, Francia e Italia ya cuentan con esquemas similares, mientras que la discusión continúa dentro de la Unión Europea.
Desde Bruselas, la Comisión Europea defendió el derecho de los Estados miembros a legislar en materia fiscal y advirtió que responderá si se concretan acciones unilaterales por parte de Washington.
La amenaza representa un nuevo episodio en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Europa, en un contexto marcado por disputas sobre comercio, regulación tecnológica y políticas económicas internacionales.
Datos Duros
• Trump advirtió sobre aranceles del 100% a países que impongan impuestos a servicios digitales de empresas estadounidenses.
• La medida está dirigida principalmente a países europeos que impulsan este tipo de gravámenes.
• La Comisión Europea anticipó una respuesta si se aplican medidas comerciales unilaterales.
La advertencia abre un nuevo frente de tensión entre Washington y Europa, con posibles repercusiones en el comercio y la regulación de las grandes empresas tecnológicas.

