La caída de un aficionado desde el segundo nivel del inmueble transforma un encuentro internacional en una escena de luto y cuestionamientos sobre la seguridad en las gradas.
La celebración del encuentro amistoso entre las selecciones de México y Portugal en el Estadio Azteca se vio interrumpida por un incidente fatal la noche de este sábado. Un aficionado, cuya identidad no ha sido revelada pero que presentaba signos evidentes de estado de ebriedad, perdió la vida tras caer desde el segundo nivel de las gradas en un intento fallido por saltar hacia la zona inferior del Coloso de Santa Úrsula. Lo que inició como una jornada de apoyo al “Tri” terminó con el desalojo parcial de la zona y la intervención de servicios periciales.
Testigos en el lugar señalaron que el hombre, de aproximadamente 35 años, intentó realizar una maniobra arriesgada para cambiar de sección de manera irregular. Pese a las advertencias de otros asistentes y la presencia de elementos de seguridad privada, el sujeto perdió el equilibrio y se impactó contra el concreto del primer nivel. Paramédicos de la Cruz Roja presentes en el estadio brindaron los primeros auxilios de inmediato, pero el impacto resultó letal, confirmándose el deceso minutos después del incidente.
Este suceso pone nuevamente bajo la lupa el control de la venta de bebidas alcohólicas en recintos deportivos de alta capacidad y la efectividad de los protocolos de vigilancia en las zonas de transición entre niveles.
Detalles clave
• La víctima cayó de una altura aproximada de 10 metros al intentar saltar entre niveles.
• El reporte médico preliminar confirmó traumatismo craneoencefálico severo.
La seguridad en los estadios no es solo cuestión de vallas, sino de conciencia ciudadana y límites necesarios en el consumo.


