La senadora del PRI celebra la licencia del mandatario y asegura que este movimiento destapará los vínculos internos de la gestión estatal.
La salida temporal de Rubén Rocha Moya de la gubernatura de Sinaloa ha provocado un sismo político que ya tiene ecos en la máxima tribuna del país. Este fin de semana, la senadora sinaloense Paloma Sánchez no solo reaccionó a la licencia otorgada por el Congreso del Estado, sino que lanzó una sentencia frontal contra la administración saliente. Sánchez calificó la salida del mandatario como un paso necesario para lo que ella denomina una “limpieza” en la estructura política de la entidad, señalando directamente una supuesta colusión entre las autoridades estatales y grupos fuera de la ley.
Bajo el argumento de que la gestión de Rocha Moya ha estado marcada por señalamientos graves de vínculos con el crimen, la legisladora del PRI advirtió que, al perder el respaldo institucional del cargo, podrían comenzar a revelarse detalles internos de la administración de Morena en Sinaloa. Para Sánchez, la licencia no es un trámite administrativo rutinario, sino el inicio de un proceso de rendición de cuentas que ha sido exigido por diversos sectores de la sociedad sinaloense durante meses.
Este choque político ocurre en un momento de vulnerabilidad para el estado, donde la transición al mando interino de Yeraldine Bonilla se ve ahora envuelta en la retórica de confrontación directa. Paloma Sánchez insiste en que la salida de Rocha debe marcar un antes y un después en la forma en que se gobierna Sinaloa, demandando que se investiguen a fondo las denuncias que han pesado sobre el Ejecutivo estatal. Mientras el estado se adapta a un nuevo mando, la narrativa de la oposición se endurece, enfocándose en capitalizar el vacío dejado por el gobernador con licencia para cuestionar la integridad de todo el proyecto político en la región.
Datos Duros:
• La senadora Paloma Sánchez exigió investigaciones tras la licencia aprobada por el Congreso.
• El señalamiento central se enfoca en supuestos vínculos entre el gobierno estatal y grupos delictivos.
• La oposición advierte que la pérdida de fuero o respaldo facilitará nuevas revelaciones sobre la gestión.
La salida de Rocha no trajo calma, sino una guerra de declaraciones. Paloma Sánchez ya puso el dedo en la llaga y Sinaloa observa quién da el siguiente paso.

