El exsecretario de Seguridad compareció encadenado ante un tribunal federal de Estados Unidos, mientras la Fiscalía avanza en la investigación que involucra al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
El proceso judicial en los Estados Unidos contra los exfuncionarios del estado de Sinaloa sumó un capítulo determinante en los tribunales de la Costa Este. La jueza Katherine Polk, encargada de presidir la causa penal del Gobierno estadounidense en la Ciudad de Nueva York, calificó de “abundante” el paquete de evidencias recolectado por las autoridades en contra del exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida, acusado formalmente de operaciones ligadas al narcotráfico.
Durante el desarrollo de una breve audiencia preliminar en el tribunal de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, la magistrada Polk resaltó la solidez de los elementos probatorios y describió que los implicados en este expediente criminal federal están “llegando en olas”, al contabilizarse un total de 10 personas imputadas en el caso. Esta presunta red delictiva investigada por la justicia norteamericana persigue la existencia de una red de protección institucional orientada a favorecer al Cártel de Sinaloa, una línea de investigación penal que vincula de forma directa al gobernador con licencia de la entidad, Rubén Rocha Moya.
El exsecretario de Seguridad y general retirado del Ejército mexicano se presentó a la diligencia custodiado por el cuerpo de alguaciles federales, vistiendo el uniforme color beige reglamentario de los centros penitenciarios locales y con restricciones físicas de cadenas en pies y manos. Tras haber sido detenido inicialmente el pasado 11 de mayo en el estado de Arizona, Mérida sostuvo previamente una declaración de no culpabilidad ante las acusaciones de conspiración para importar narcóticos y posesión ilegal de armamento.
La jueza Katherine Polk congeló el estatus del calendario judicial estableciendo un marco de 60 días para el debido procesamiento y revisión de la evidencia física bajo los estatutos de la Ley de Juicio Rápido, decretando oficialmente el próximo 4 de agosto como la fecha para reanudar las comparecencias en la corte de Nueva York.
El exsecretario de Seguridad de Sinaloa fue arrestado originalmente el pasado 11 de mayo en Arizona.
La causa del Distrito Sur de Nueva York agrupa a 10 imputados por una presunta red de protección al narcotráfico.
La jueza Katherine Polk otorgó un periodo estricto de 60 días para la organización de las pruebas del caso.
El avance del juicio rápido en Nueva York estrecha el cerco judicial sobre la pasada administración de seguridad sinaloense, transformando los señalamientos de protección delictiva en carpetas de pruebas validadas por la magistratura federal estadounidense.

