Familiares y amigos del joven desaparecido en el puerto toman las calles de Ahome para exigir que la búsqueda no se detenga entre el papeleo y la indiferencia.
La indignación recorrió las avenidas de Los Mochis este viernes, transformando el asfalto en un escenario de protesta y memoria. Decenas de ciudadanos marcharon con un solo nombre en la boca: Omar Roberto, el joven mochitense cuya huella se perdió en Mazatlán, desatando una movilización que busca sacudir a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa. No fue una caminata silenciosa; fue un reclamo frontal liderado por su círculo más cercano, quienes se niegan a aceptar que su hijo, hermano y amigo sea una cifra más en la estadística del puerto.
La marcha partió con pancartas que contrastaban con el azul del cielo del norte sinaloense, portando el rostro de Omar como estandarte. La exigencia es clara: respuestas inmediatas. Según los colectivos de búsqueda que acompañaron el contingente, la desaparición en una zona turística como Mazatlán añade una capa de urgencia y tensión, pues la seguridad del destino más visitado del estado queda bajo la lupa cuando un joven que solo fue de visita no regresa a casa.
Para la sociedad sinaloense, el caso de Omar Roberto resuena con una frecuencia dolorosa pero necesaria. La movilización en Los Mochis conecta el norte con el sur del estado en una red de solidaridad que exige que las cámaras de vigilancia y las investigaciones de campo dejen de ser promesas de escritorio para convertirse en resultados. Los manifestantes recalcaron que la distancia entre Ahome y Mazatlán no borrará el ímpetu por encontrarlo, enviando un mensaje directo a las autoridades: la familia no se cansará y la ciudad los respalda.
El cierre de la jornada frente a las oficinas gubernamentales dejó una estela de compromiso civil. Entre consignas y el apoyo de conductores que hacían sonar sus claxons, Los Mochis dejó claro que, cuando se trata de uno de los suyos, la geografía estatal es lo de menos. La presión social escala y el reloj corre mientras el grito de justicia sigue resonando desde el norte hacia todo Sinaloa.
Datos Duros:
• 2 ciudades conectadas: La desaparición ocurrió en Mazatlán, pero la principal fuerza de protesta se concentra en Los Mochis, ciudad de origen del joven.
• Fiscalía de Sinaloa: Es la institución directamente señalada por los manifestantes para que acelere los protocolos de búsqueda y análisis de cámaras.
• Movilización civil: Participaron amigos, familiares y colectivos de búsqueda, sumando un contingente que paralizó vialidades clave de Ahome.
A Omar Roberto lo buscan en el puerto, pero es el rugido de Los Mochis el que mantiene encendida la esperanza de que regrese a casa.

