En plena temporada de estiaje, con presas por debajo del 25% de capacidad, JAPAC asegura el agua en pipas para 13 comunidades rurales vulnerables de Sinaloa, priorizando zonas serranas como Jesús María, Tepuche e Imala.
Culiacán enfrenta el estiaje con presas en niveles críticos, inferiores al 25% de su almacenamiento, lo que genera escasez aunque no sequía extrema como el año pasado (who: Roberto Zazueta Tapia, gerente general de JAPAC; what: suministro en pipas a 235 familias; when: inicio de temporada; where: sindicaturas rurales; why: descenso en presas). Zazueta Tapia enfatiza la capacidad operativa para responder a solicitudes, contrastando con las 33 comunidades atendidas en el mismo periodo previo.
El organismo no solo cubre la demanda inmediata, sino que avanza en infraestructura clave. Proyectan tres nuevos pozos en áreas de alto estrés hídrico y la inminente activación de la planta potabilizadora en El Salado, que potenciará el abasto rural a mediano plazo. Este enfoque preventivo busca estabilizar el suministro ante la variabilidad climática que azota Sinaloa, donde las comunidades serranas dependen de respuestas ágiles para evitar crisis.
El monitoreo constante permite escalar el apoyo según necesidades, manteniendo un pulso proactivo en un contexto de cambio climático que exige adaptación local.
Detalles clave
• Presas abastecedoras de Culiacán bajo el 25% de capacidad.
• Apoyo actual en 13 comunidades rurales, beneficiando a 235 familias.
• Planes: tres nuevos pozos y planta en El Salado para soluciones permanentes.
Culiacán resiste el estiaje con estrategia, pero el agua responsable define el futuro de sus comunidades.

