El Ángel de la Independencia se convirtió en el punto de reunión de la afición mexicana tras una histórica victoria durante la Copa del Mundo de 1970.
Cada triunfo importante de la Selección Mexicana suele terminar con miles de aficionados reunidos en el Ángel de la Independencia, pero esta tradición tiene un origen que se remonta al Mundial de 1970, organizado por México.
De acuerdo con el historiador Carlos Calderón Cardoso, fue la victoria de México frente a El Salvador la que detonó una celebración espontánea en este emblemático monumento de la Ciudad de México. Hasta entonces, los triunfos obtenidos en Mundiales anteriores no habían provocado movilizaciones masivas de ese tipo.
Con el paso de los años, el Ángel de la Independencia dejó de ser únicamente un símbolo histórico nacional para convertirse también en el escenario de las grandes celebraciones deportivas del país.
Durante las décadas siguientes, la costumbre fue adoptada también por las aficiones de distintos clubes del fútbol mexicano, que comenzaron a reunirse en el monumento para festejar campeonatos y logros deportivos.
Hoy, el Ángel continúa siendo el principal punto de encuentro para celebrar las victorias del Tri y uno de los símbolos más representativos de la pasión futbolera en México.
Datos Duros
- La tradición nació durante el Mundial de 1970.
- El primer gran festejo ocurrió tras una victoria de México sobre El Salvador.
- Con el tiempo, el Ángel también fue adoptado para celebrar títulos de clubes mexicanos.
Más de cinco décadas después, el Ángel de la Independencia sigue siendo el lugar donde miles de aficionados convierten cada triunfo del fútbol mexicano en una celebración colectiva.

