Wendy Barajas Cortés, presidenta del PAN en Sinaloa, celebra el rechazo congresional a la reforma electoral de Morena como prueba de que México resiste imposiciones y mantiene contrapesos vivos.
La propuesta de Claudia Sheinbaum cayó sin consenso: nació sin diálogo con oposición ni ciudadanía, y las bancadas azules votaron en contra por su falta de enfoque en amenazas reales. Barajas subrayó que no aborda la influencia del crimen organizado en elecciones, donde votos bajo presión o amenaza no son democracia genuina.
En Sinaloa, este pulso resuena fuerte: instituciones funcionaron, evitando concentración de poder y preservando reglas para comicios libres.
El mensaje trasciende el pleno: México mostró altura al no doblegarse, priorizando pluralidad sobre control. La dirigente panista apuesta por fortalecer libertades y contrapesos, recordando que la democracia es de la gente, no de un partido. En un país polarizado, este rechazo reafirma el rol opositor en la vigilancia electoral.
Detalles clave
• Rechazo: sin consenso ni diálogo con oposición.
• Problema central: crimen en elecciones, votos no libres.
• Mensaje PAN: instituciones y contrapesos funcionan.


