La presidenta de la República criticó los costos excesivos del partido inaugural y rechazó asistir al estadio para encabezar un mitin en la Gustavo A. Madero.
El silbatazo inicial de la Copa del Mundo 2026 disolvió temporalmente las rivalidades de los partidos políticos en el país, aunque abrió un frente de debate interno con el Poder Ejecutivo. Las gradas y palcos exclusivos del Estadio Ciudad de México se convirtieron en el punto de coincidencia para gobernadores, legisladores federales y dirigentes de comités nacionales de Morena, el PAN, el PRI y sus fuerzas aliadas, quienes acudieron a presenciar el enfrentamiento entre las selecciones de México y Sudáfrica. Mientras los servidores públicos compartían imágenes de su asistencia en redes, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura crítica ante el evento deportivo.
Durante su conferencia de prensa matutina del viernes 12 de junio de 2026, la mandataria de la nación cuestionó de manera directa el carácter exclusivo que adquirió la inauguración de la justa internacional de la FIFA. Sheinbaum expuso que los precios de las entradas para el partido inaugural alcanzaron montos elevados, llegando a cotizarse o incluso superar la cifra de los 120 mil pesos por asiento. La jefa del Ejecutivo argumentó que dicho tabulador imposibilitaba el acceso al grueso de los ciudadanos, señalando que son muy pocas las personas en el territorio que cuentan con la capacidad financiera para solventar un boleto de esa magnitud.
Como un contraste a la presencia masiva de la clase política en el Estadio Ciudad de México, la presidenta de la República decidió rechazar su asistencia al palco de honor del inmueble mundialista. En su lugar, la agenda oficial de la mandataria se concentró en la realización de un encuentro público de carácter comunitario con habitantes de la alcaldía Gustavo A. Madero. A pesar de sus críticas estructurales por el costo del espectáculo, Sheinbaum matizó sus comentarios señalando que respetaba a aquellos aficionados que contaban con los recursos propios para pagar su boleto y acudir a las tribunas.
Las entradas comerciales y de hospitalidad para ingresar al juego de apertura del torneo superaron la cotización de los 120 mil pesos.
Dirigentes, gobernantes y legisladores de las bancadas de Morena, PRI y PAN compartieron palcos comunes durante el juego México vs. Sudáfrica.
La postura oficial del Poder Ejecutivo respecto al costo de los boletos quedó asentada de forma pública el pasado viernes 12 de junio de 2026.
La inauguración del Mundial 2026 expuso una contradicción en la escena pública, donde la base de los partidos políticos convivió en el consumo de lujo mientras la jefatura del Estado se distanció bajo discursos de austeridad.

