Colectivos instalan galería de desaparecidos en la Catedral y lanzan advertencia a la gobernadora Yeraldine Bonilla.
Este 10 de mayo, la capital de Sinaloa no se pintó de festejos para todos. Colectivos de madres buscadoras, liderados por agrupaciones como “Sabuesos Guerreras”, transformaron el atrio de la Catedral de Culiacán en un centro de protesta y memoria. Con cientos de fotografías de personas desaparecidas adornando las escalinatas, las activistas iniciaron una jornada de visibilización para recordar que, para ellas, esta fecha es un recordatorio de las vidas que siguen sin aparecer en el estado.
María Isabel Cruz, fundadora de Sabuesos Guerreras, fue la encargada de fijar la postura del movimiento frente a la ciudadanía y las autoridades. Durante la lectura de su pronunciamiento, Cruz fue enfática al señalar que la problemática de las desapariciones trasciende los periodos políticos. El mensaje tuvo una destinataria directa: la nueva titular del ejecutivo estatal, Yeraldine Bonilla, a quien las buscadoras exigieron no suspender las labores de campo ni permitir que la lucha por encontrar a sus hijos se “enfríe”.
“No venimos a agradecer discursos, venimos a exigir resultados”, sentenció Cruz desde las escalinatas antes de que el contingente emprendiera su marcha por el sector centro. La movilización busca sacudir a la sociedad sinaloense para evitar que se normalice la violencia y la ausencia de miles de personas. Las activistas instaron a Bonilla a “caminar con ellas” y entender la complejidad de las búsquedas en campo, subrayando que la gestión de estas crisis requiere empatía y conocimiento técnico sobre el terreno.
• Cientos de fotografías de personas desaparecidas fueron exhibidas en una galería pública en la Catedral.
• El colectivo Sabuesos Guerreras exigió formalmente a la gobernadora Yeraldine Bonilla mantener las búsquedas activas.
• La movilización se realizó en el marco del 10 de mayo para protestar contra la normalización de la desaparición en Sinaloa.
La marcha en Culiacán reafirma que, mientras no existan resultados concretos, el Día de las Madres seguirá siendo una jornada de lucha y exigencia de justicia en Sinaloa.

