Autoridades estatales y municipales dieron el banderazo al Programa de Inspección y Vigilancia junto con el inicio del Periodo de Veda en altamar, esteros y bahías, en un esfuerzo por preservar recursos marinos clave para miles de familias sinaloenses.
La secretaria de Pesca y Acuacultura, Flor Emilia Guerra Mena, y el presidente municipal de Navolato, Jorge Rosario Bojórquez Berrelleza, lideraron el evento en Altata. Participaron representantes de Conapesca, Capitanía del Puerto, la dirección de Inspección estatal y organizaciones pesqueras locales. Este arranque busca fortalecer la vigilancia compartida entre gobierno y pescadores, priorizando la sostenibilidad de una industria vital para la economía de Sinaloa.
El alcalde Bojórquez Berrelleza resaltó la colaboración entre el Gobierno del Estado y el municipio para respaldar al sector durante la veda. “La vigilancia es una responsabilidad compartida; de respetarla depende el sustento de familias en Navolato”, enfatizó, reconociendo el apoyo estatal. Por su parte, Guerra Mena posicionó el programa como pilar de la política pesquera sinaloense: “Si no cuidamos las especies hoy, ¿qué pescaremos mañana? Este esfuerzo da respiro a los sistemas lagunares y asegura el futuro”.
Sinaloa destaca por su liderazgo nacional en producción pesquera, con un sector organizado que genera empleo y contribuye a la soberanía alimentaria. Las autoridades hicieron un llamado directo a los pescadores para asumir su rol en la vigilancia, subrayando que el cuidado actual garantiza recursos para el mañana.
El programa incluye 52 beneficiarios, dos de ellos de altamar, quienes coordinarán con autoridades federales, estatales y municipales. Este enfoque une esfuerzos para proteger ecosistemas y mantener la competitividad pesquera en el estado.
Detalles Clave
• Participan Conapesca, Capitanía del Puerto y 52 beneficiarios en vigilancia coordinada.
• Inicia veda en altamar, esteros y bahías para preservar especies marinas.
• Enfocado en sustento familiar y liderazgo pesquero de Sinaloa a nivel nacional.
En comunidades como Altata, donde la pesca define identidades y economías locales, iniciativas como esta impactan directamente en el desarrollo juvenil y la estabilidad regional. ¿Qué opinas de este compromiso compartido?


