Pese al alto al fuego vigente, el presidente de EE. UU. advierte que intervendrá militarmente si detectan movimientos en las reservas nucleares iraníes.
La aparente calma en el Medio Oriente pende de un hilo tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump. En una entrevista difundida este domingo por el programa Full Measure, el mandatario estadounidense endureció su postura frente a Teherán, asegurando que el objetivo final de la intervención iniciada en febrero —impedir que Irán obtenga un arma nuclear— sigue siendo la prioridad absoluta de su administración.
Trump confirmó que los servicios de inteligencia de Estados Unidos mantienen una vigilancia estricta sobre las reservas de uranio enriquecido restantes en territorio iraní. “Si alguien se acerca a ese lugar, lo sabremos y lo volaremos por los aires”, sentenció el presidente, marcando una línea roja clara a pesar del alto al fuego indefinido que él mismo notificó al Congreso el mes pasado. Esta advertencia surge tras reportes de ataques con drones iraníes en la zona del Golfo, lo que mantiene la tensión en el estrecho.
La postura de la Casa Blanca ha mostrado matices contradictorios en semanas recientes. Mientras que el mes pasado Trump restó importancia al uranio afirmando que estaba enterrado a gran profundidad, este domingo reconoció que Irán podría conseguir el arma nuclear “en algún momento” si no se mantiene la presión. Por ahora, el mandatario sostiene que los objetivos militares tras el bombardeo conjunto con Israel en febrero se han cumplido, pero la vigilancia sobre los emplazamientos nucleares se mantiene como el último punto de fricción que podría reanudar las hostilidades abiertas.
• Febrero de 2026: Mes en que Estados Unidos e Israel realizaron bombardeos conjuntos contra objetivos en Irán.
• Full Measure: Programa de noticias sindicado donde se emitieron las declaraciones este domingo.
• Alto al fuego: Estatus oficial de la guerra declarado por Trump ante el Congreso, aunque persisten ataques con drones en el Golfo.
El discurso de Trump oscila entre la diplomacia del alto al fuego y la amenaza de una destrucción total, dejando a la comunidad internacional en una incertidumbre estratégica sobre el futuro nuclear de la región.

