Las dos tormentas tropicales se fortalecen en el océano Pacífico; por ahora permanecen lejos de las costas mexicanas.
Las tormentas tropicales Karina y Lowell mantienen su proceso de fortalecimiento en el océano Pacífico y podrían alcanzar la categoría de huracán en los próximos días. Karina presenta la evolución más rápida y tiene posibilidad de convertirse en huracán este sábado 29 de agosto de 2026, mientras que Lowell también tiene condiciones para intensificarse posteriormente.
Ambos sistemas se formaron el 27 de agosto en el Pacífico. De acuerdo con los reportes meteorológicos disponibles, Karina se encontraba aproximadamente a 825 millas al sur de Baja California cuando alcanzó la categoría de tormenta tropical, con vientos de 45 millas por hora. Lowell se ubicaba mucho más al oeste-suroeste, con vientos de 40 millas por hora.
La evolución de Karina es la que concentra mayor atención durante este sábado. Los pronósticos apuntan a que podría convertirse en huracán mientras continúa desplazándose sobre aguas del Pacífico. Lowell, por su parte, mantiene una evolución favorable para fortalecerse y podría alcanzar la categoría de huracán durante los siguientes días.
Por el momento, ninguna de las dos tormentas representa una amenaza directa para las costas mexicanas, aunque el oleaje y las corrientes de resaca pueden presentar condiciones peligrosas en algunas zonas del litoral del suroeste de México y Baja California conforme evolucione Karina.
La distancia de ambos sistemas respecto al territorio nacional no elimina la necesidad de vigilancia, debido a que las condiciones y trayectorias de los ciclones tropicales pueden modificarse conforme avanzan.
El Pacífico mantiene así una actividad ciclónica relevante durante este cierre de agosto, con Karina y Lowell evolucionando de manera simultánea.
Datos duros:
- 27 de agosto: formación de las tormentas tropicales Karina y Lowell.
- 29 de agosto: Karina tiene posibilidad de convertirse en huracán.
- 2 sistemas: Karina y Lowell evolucionan simultáneamente en el Pacífico.
Por ahora, ambos sistemas se mantienen lejos de las costas mexicanas, pero su evolución continuará bajo vigilancia meteorológica.

