Investigaciones de la UNAM y Japón revelan la presencia del patógeno en nichos específicos del campo mexicano y detectan anticuerpos en habitantes de Yucatán.
El hantavirus en México no es una amenaza de las alcantarillas urbanas, sino un habitante silencioso de los ecosistemas rurales. Estudios conjuntos entre la UNAM y la Universidad de Hokkaido de Japón han logrado mapear con precisión los focos rojos y las especies que actúan como “transportistas” de este virus en el país. A diferencia de lo que se cree, el riesgo no proviene de la rata común, sino de especies silvestres de la familia Cricetidae que habitan nichos ecológicos específicos.
La ruta del virus comenzó a trazarse en 2004 con el “Virus Oro” en Colima. Desde entonces, la evidencia científica se ha expandido hacia el centro y sur de la República. En Morelos se identificó el Virus Huitzilac, mientras que en las zonas montañosas de Guerrero se detectaron los virus Montano y Carrizal. Estos patógenos encuentran su hogar en especies como el ratón venado (Peromyscus maniculatus), el ratón azteca y el ratón de los volcanes, animales que fungen como reservorios, cargando el virus sin enfermar.
Uno de los hallazgos más relevantes se localiza en Yucatán, donde los científicos detectaron personas con anticuerpos contra el hantavirus. Este dato confirma que el virus circula en el ambiente y que ciudadanos han estado en contacto con él, logrando vencerlo de forma asintomática. Sin embargo, la alerta persiste: el riesgo de contagio aumenta en lugares cerrados como bodegas o cabañas abandonadas, donde se puede respirar polvo contaminado con restos de orina o excrementos de estos roedores. La tala de bosques y el avance de los asentamientos humanos en zonas vírgenes están forzando a estas especies a migrar, estrechando cada vez más la distancia entre el reservorio natural y las personas.
Datos Duros:
• Especies clave: Los portadores pertenecen a la familia Cricetidae, destacando el ratón venado y el ratón de los volcanes.
• Focos detectados: Presencia confirmada en Colima (2004), Morelos, Guerrero y Yucatán (presencia de anticuerpos humanos).
• Vía de contagio: Inhalación de polvo contaminado con desechos de roedores en espacios cerrados o rurales.
El hantavirus circula sin hacer ruido en el campo mexicano. Mientras la ciencia detecta anticuerpos en el sur, la invasión de hábitats silvestres se convierte en el puente principal para este patógeno.

