El organismo internacional encendió las alarmas globales ante la rápida propagación del virus en regiones controladas por grupos armados, registrando ya decenas de contagios y personal médico extranjero evacuado.
Este viernes 22 de mayo, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus, catalogó el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) como una situación de “muy alto riesgo” a nivel nacional. La velocidad de propagación del virus y las condiciones extremas de violencia civil en las zonas afectadas detonaron la aplicación del nivel de alerta más elevado que otorga el organismo sanitario global, provocando el despliegue urgente de personal adicional hacia los focos de infección.
La epidemia avanzó activamente a través de las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, impactando de igual forma a la región de Ituri. La contención médica enfrenta barreras críticas debido a que el territorio afectado se encuentra fracturado por la línea del frente que divide a las fuerzas militares congoleñas del grupo armado M23, una milicia respaldada por Ruanda que mantiene control territorial desde 2021. Este escenario bélico desató escenas de caos e impide que los equipos de salud realicen las pruebas de laboratorio necesarias y las tareas de vigilancia epidemiológica de manera segura.
La crisis escaló al plano internacional tras confirmarse que un ciudadano estadounidense que laboraba en el Congo dio positivo a los exámenes de ébola, obligando a su traslado inmediato hacia Alemania para recibir atención médica especializada. Asimismo, un segundo médico de la misma nacionalidad, identificado como un contacto de alto riesgo, tuvo que ser evacuado de emergencia hacia Chequia bajo protocolos de aislamiento. La OMS detalló que el riesgo sistémico se mantiene alto a nivel regional, aunque la amenaza para el resto del mundo permanece en parámetros bajos por el momento.
82 casos confirmados y un total de siete muertes asociadas de forma directa al virus se registran en el último balance oficial.
2 provincias clave (Kivu del Norte y Kivu del Sur) sufren la dispersión del brote epidémico en medio de los combates armados.
2 países europeos (Alemania y Chequia) recibieron a personal médico estadounidense infectado o expuesto al brote en territorio congoleño.
El avance del ébola en medio de un conflicto armado en la República Democrática del Congo expone la fragilidad de los sistemas de salud internacionales, donde la violencia militar se convierte en el principal aliado de la propagación del virus.

