Médicos advierten sobre el repunte de gastroenteritis infecciosa por deficiencias extremas de higiene bajo las altas temperaturas.
El incremento drástico de las temperaturas en Sinaloa ha detonado un repunte alarmante en los reportes de gastroenteritis infecciosa, afección denominada en el sector salud como GEPI. Médicos de la entidad emitieron una alerta ante el riesgo sanitario que representan las deficiencias de higiene tanto en el hogar como en los establecimientos comerciales, condiciones que se agravan debido al clima de la temporada.
De acuerdo con los especialistas de la salud, este padecimiento abarca variantes tanto virales como bacterianas. La transmisión se origina de forma directa cuando las personas omiten un correcto lavado de manos antes de consumir alimentos, o bien, cuando manipulan ingredientes sin desinfectar. El escenario es particularmente sensible en México debido a la arraigada cultura de la gastronomía callejera; la exposición de los puestos al aire libre facilita que todo tipo de partículas ambientales entren en contacto con los productos de consumo humano.
Los expertos advierten que la falta de protocolos de limpieza estrictos por parte de los cocineros propicia la contaminación cruzada. Esto incluye la presencia latente de material fecal microscópico en las manos de los preparadores de comida, detonando cuadros bacterianos graves. Una vez que ocurre el contagio, el periodo de incubación puede demorar hasta tres días, manifestándose a través de síntomas severos como diarrea, vómito, náuseas y dolor abdominal agudo. Ante este panorama, los profesionales médicos instan a la población a buscar atención oportuna para evitar complicaciones de deshidratación u otras consecuencias de gravedad.
La gastroenteritis infecciosa (GEPI) engloba afecciones de origen tanto viral como bacteriano que dañan el sistema digestivo.
Las bacterias y partículas microscópicas de material fecal se transmiten por la falta de lavado de manos de los cocineros.
Los síntomas de la infección (vómito, náuseas, dolor y diarrea) pueden tardar hasta tres días en manifestarse tras ingerir el alimento.
La combinación de calor extremo y negligencia sanitaria convierte a los alimentos mal manejados en un riesgo de salud pública latente en Sinaloa; la prevención individual en la selección y lavado de comida es la primera línea de defensa.

