El Servicio de Parques Nacionales evadió el concurso público para contratar a una firma ligada a Mar-a-Lago que falló en contener una plaga de algas.
Un contrato federal asignado de forma directa encendió las alertas en Washington. El Servicio de Parques Nacionales omitió el proceso de licitación pública legalmente exigido para otorgar un fondo de 1.7 millones de dólares a la empresa Greenwater Services, originaria de Brookfield, Ohio. La adjudicación tenía como objetivo instalar un sistema de purificación de agua en el emblemático estanque reflectante del Monumento a Lincoln; sin embargo, el proyecto se encuentra bajo un estricto escrutinio tras el brote masivo de algas que tiñó el agua de un verde intenso, arruinando el tono azul que el presidente Donald Trump aseguró haber seleccionado.
Los registros públicos federales revelan que el propietario final de la contratista es el J. J. Cafaro Investment Trust, entidad dirigida por John J. Cafaro, un donante de la campaña republicana y miembro del club privado Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida. Pese a que una vocera de la Casa Blanca deslindó al Ejecutivo de la selección de esta empresa, la firma comparte dirección fiscal con la residencia de Cafaro y utilizó los datos de contacto de su fondo de inversión en registros oficiales de cabildeo.
La ejecución de los trabajos agravó la problemática ambiental en el sitio histórico. El Departamento del Interior, encargado de supervisar el Servicio de Parques Nacionales, admitió que Greenwater Services colocó únicamente mecanismos temporales de filtrado. Empleados federales rellenaron el estanque antes de que el sistema de purificación permanente quedara instalado, acelerando la descomposición del agua. Ante la contingencia, cuadrillas de trabajadores se vieron obligadas a verter peróxido de hidrógeno al estanque e intentar aspirar los residuos biológicos. La vocera del Departamento del Interior, Katie Martin, evitó emitir declaraciones sobre las razones técnicas por las cuales se autorizó el llenado anticipado de la infraestructura.
El contrato de 1.7 millones de dólares se entregó directamente a Greenwater Services omitiendo el concurso de licitación abierta.
El propietario de la firma es John J. Cafaro, inversor de Ohio y donante político vinculado al entorno residencial del mandatario en Florida.
El Departamento del Interior aplicó peróxido de hidrógeno de emergencia debido a que el estanque se mantiene cubierto de algas en un 50 por ciento.
La entrega directa de presupuestos a perfiles vinculados al financiamiento partidista debilita los discursos de transparencia administrativa, mientras los monumentos federales absorben los costos del descuido operativo.

