El avance del fuego hacia el norte moviliza aviones de ayuda europea y activa confinamientos de emergencia en municipios madrileños.
Un voraz incendio forestal en el suroeste de la Comunidad de Madrid ha calcinado más de 15 mil hectáreas de terreno y obligado a la evacuación preventiva de más de 40 mil personas. La emergencia de protección civil se mantiene crítica debido a que las llamas avanzan hacia el norte favorecidas por rachas de viento que alcanzan los 40 km/h, amenazando a diversas poblaciones de la zona.
Las autoridades decretaron la evacuación inmediata de los municipios de Robledo de Chavela y Fresnedillas de la Oliva. De manera simultánea, en la localidad de Navalagamella se ordenó el confinamiento de la población mediante el envío de notificaciones de emergencia a través del sistema Es-Alert. En paralelo, los equipos de emergencia mantienen bajo estrecha vigilancia un foco secundario en la provincia de Ávila, limítrofe con Madrid.
Martín explicó que el desafío técnico principal para frenar la propagación es la constante dispersión de pavesas. Estas brasas encendidas brincan las líneas de contención fijadas por los brigadistas, generando nuevos focos de fuego de forma discontinua. Ante la gravedad del siniestro, España solicitó asistencia internacional, a lo que la Comisión Europea respondió con el envío de cuatro aviones anfibios Canadair procedentes de Grecia e Italia.
Las labores de extinción continúan activas a contrarreloj para frenar el avance hacia nuevos núcleos urbanos, mientras no se descarta la implementación de restricciones adicionales para la población afectada.
Más de 15 mil hectáreas han sido destruidas por el fuego en el suroeste de la región de Madrid.
40 mil personas evacuadas en Robledo de Chavela y Fresnedillas de la Oliva, sumadas al confinamiento en Navalagamella.
4 aviones Canadair fueron enviados por la Comisión Europea desde Grecia e Italia para combatir el siniestro.
La combinación de fuertes vientos y la dispersión de pavesas mantiene en alerta máxima a las autoridades españolas ante uno de los siniestros más destructivos en la región.

