El gobierno de Claudia Sheinbaum abre la puerta al capital privado para acelerar la producción en 2027 y alista reformas viales urgentes para permitir su circulación.
El automóvil eléctrico diseñado en México ha desatado una oleada de solicitudes antes de iniciar formalmente su ensamblaje masivo. Durante la conferencia matutina de este jueves 2 de julio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el modelo Olinia registra un alto volumen de interés tanto por parte de la ciudadanía como de diversas administraciones gubernamentales. El interés público por la unidad semiurbana se disparó inmediatamente después de su presentación oficial efectuada el pasado 7 de junio, obligando al equipo del proyecto a definir la estrategia de distribución.
Para solventar los retos económicos y logísticos que implica el ensamblaje a gran escala, la administración federal implementará un modelo de inversión mixta. Sheinbaum Pardo puntualizó que el Estado mexicano no absorberá la producción de forma exclusiva, sino que integrará a firmas privadas que ya posean infraestructura de manufactura y agencias de distribución operacionales. Asimismo, el director del proyecto, Roberto Capuano, precisó que se trabaja bajo una estrategia de proveeduría para mitigar la dependencia de autopartes provenientes de China, Estados Unidos, India y Alemania. El plan logístico establece arrancar con el 50 por ciento de los componentes de fabricación nacional, con una meta de integración que deberá alcanzar el 75 por ciento para el año 2030.
El despegue comercial del vehículo compacto enfrenta un doble filtro previo a su salida al mercado, programada para el verano de 2027. Por un lado, el Poder Ejecutivo impulsa reformas normativas a la legislación de tránsito actual, indispensables para avalar legalmente la circulación diaria de vehículos eléctricos de dimensiones pequeñas en vías públicas. Por el otro, el complejo industrial deberá ajustar sus costos para sostener el precio de salida anunciado, el cual iniciará en los 150 mil pesos en su versión base, ofreciendo una autonomía superior a los 100 kilómetros y capacidad de traslado para 6 pasajeros.
La unidad cuenta con espacio para transportar a 6 pasajeros y una autonomía garantizada para superar trayectos de más de 100 kilómetros en pendientes.
El costo base oficial del automóvil Olinia se fijará a partir de los 150 mil pesos mexicanos, variando según el nivel de equipamiento.
El esquema de manufactura arranca con 50% de piezas nacionales, buscando un avance de sustitución tecnológica del 75% hacia el 2030.
El destino de Olinia depende de la velocidad con la que el Congreso modifique las normas viales y de la capacidad de la industria privada para coordinarse con el gobierno, transformando una promesa de innovación en un mercado automotriz real.

