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Contra el negocio de la FIFA: Sheinbaum rechaza boletos de reventa millonaria y cede su pase a futbolista indígena

La presidenta de México criticó que los accesos para la Copa del Mundo alcancen costos históricos y activó festivales callejeros gratuitos para ver el torneo.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un fuerte cuestionamiento formal a la FIFA por los elevados precios de los boletos para el Mundial 2026, señalando que el deporte debe priorizar el encuentro comunitario por encima del interés comercial. Durante su conferencia matutina de este 15 de junio, la mandataria federal calificó las tarifas actuales como las más altas en la historia de la competencia, llamando a la cúpula del balompié internacional a replantear la accesibilidad de los estadios.

El pronunciamiento presidencial ocurre en un contexto de inflación deportiva extrema en el mercado secundario. El propio portal oficial de reventa de la FIFA llegó a listar el pasado mes de abril un paquete de cuatro entradas para el partido de la gran final con una cotización de poco menos de 2.3 millones de dólares por boleto, lo que equivale de manera aproximada a 39.6 millones de pesos mexicanos cada uno.

Ante esta situación en los partidos distribuidos en México, Estados Unidos y Canadá, la administración federal implementó la iniciativa denominada “Mundial Social”. Mediante este programa de acceso libre, el gobierno instaló festivales en diversas arterias de la capital del país y urbes aliadas. Las estimaciones de las autoridades locales confirmaron que el pasado 11 de junio, medio millón de ciudadanos y turistas extranjeros se concentraron en 18 sedes públicas para atestiguar el encuentro de apertura donde la selección de México derrotó al conjunto de Sudáfrica.

Para profundizar la línea de austeridad e inclusión de su administración, Sheinbaum determinó romper el protocolo tradicional del torneo mundialista que obligaba la presencia del titular del Ejecutivo en el juego de apertura. La mandataria declinó su lugar de honor y cedió su boleto personal a una futbolista indígena de 21 años de edad. Adicionalmente, el Gobierno de México ordenó que los funcionarios públicos de la estructura federal entregaran un paquete de 500 entradas a los colaboradores del Mundial Social, mientras que otros 88 accesos fueron obsequiados directamente en planteles escolares.

 Portales de reventa autorizados por la FIFA listaron entradas para el partido final en 2.3 millones de dólares por boleto durante abril.

 Un total de 500 mil personas asistieron a los 18 festivales callejeros instalados en la capital del país el pasado 11 de junio.

 El gobierno federal distribuyó un lote de 500 pases a trabajadores sociales y entregó 88 boletos más en el sector escolar.

La postura gubernamental frente a los excesos del mercado secundario marca un precedente de distancia entre el poder político de las sedes anfitrionas y el modelo puramente corporativo impuesto por los organizadores del torneo.

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