El ajuste en refrescos, aguas y bebidas impacta las presentaciones más populares en envases desechables, latas y retornables.
Esta semana, la empresa Coca-Cola aplicó un nuevo incremento de precios de entre 1 y 5 pesos en su catálogo de refrescos, aguas y bebidas en la Ciudad de México. La medida fue atribuida por el área de Comunicación Corporativa de la compañía al encarecimiento de sus insumos de producción, sumado a los ajustes del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aprobados para 2026.
El impacto económico reflejó variaciones inmediatas en las presentaciones de mayor demanda. En formato desechable, la Coca-Cola de 250 ml subió de 12 a 13 pesos, la de 355 ml pasó de 13 a 14 pesos, mientras que la versión de 400 ml registró la mayor alza porcentual (20%), pasando de 15 a 18 pesos. En tamaños familiares, la presentación desechable de 3 Litros subió de 44 a 46 pesos, la lata de 355 ml llegó a 23 pesos y la retornable de 3 Litros alcanzó los 40 pesos.
Ante los nuevos costos, comerciantes locales como Rosario, propietaria de una abarrotería en la CDMX, reportaron una disminución del 10 al 20 por ciento en la venta de la marca. El fenómeno provocó que consumidores opten por envases de menor tamaño o sustituyan la bebida por opciones de marcas más económicas.
Aumento general: De 1 a 5 pesos en presentaciones de refrescos, aguas y bebidas.
Mayor variación: La presentación desechable de 400 ml aumentó un 20%, pasando de 15 a 18 pesos.
Impacto comercial: Tiendas de abarrotes de la CDMX reportan caída de 10% a 20% en ventas del producto.
Los nuevos costos fijan el valor del refresco en los establecimientos comerciales del país en respuesta a insumos y cargas tributarias.

