Ícono del sitio trend-enlinea.com.mx

Caos y ensayos de dos horas en Reforma: CDMX ejecuta “la ola más grande del mundo” para el Guinness

A pesar de la falta de entusiasmo inicial que interrumpió el movimiento, la masiva movilización futbolera se extendió desde el Ángel de la Independencia hasta la avenida Juárez.

La Ciudad de México busca asegurar su nombre en los libros de historia antes del silbatazo inicial de la Copa del Mundo. El gobierno de la Ciudad de México organizó una movilización masiva sobre el Paseo de la Reforma con el propósito de establecer una nueva marca mundial mediante la ejecución de “la ola más grande del mundo”, una dinámica tradicional surgida en las tribunas de los estadios y ligada a la identidad del balompié mexicano desde el campeonato de 1986.

Lograr la sincronía requerida representó un reto logístico complejo para los organizadores en el sitio. Durante más de dos horas continuas, los animadores del evento se vieron obligados a coordinar múltiples ensayos con los miles de asistentes congregados en las vialidades públicas debido a que el ambiente carecía del júbilo necesario para contagiar a la totalidad de la masa urbana, lo que provocó constantes interrupciones en la continuidad del levantamiento de manos. La inercia del evento cambió de rumbo tras la incorporación de actividades recreativas, baile y la presentación musical de la Sonora Santanera, cuyos acordes lograron encender el ánimo general de la población civil presente.

La trayectoria de la masiva ola humana inició formalmente su curso en las inmediaciones de la glorieta del Ángel de la Independencia y consiguió propagarse de manera ininterrumpida a lo largo del corredor turístico hasta alcanzar la avenida Juárez. Entre la multitud se encontraba Sergio Mendoza, un ciudadano que acudió en compañía de su núcleo familiar expresando el orgullo local por formar parte de este hito futbolístico.

El proceso se mantuvo bajo estricta auditoría técnica. Certificadores oficiales de la organización de los Récords Guinness se desplegaron en puntos estratégicos de la ruta para supervisar la ejecución y validar los protocolos de conteo del número exacto de participantes. Al tratarse de una categoría inédita creada expresamente con este fin, los resultados numéricos oficiales definirán la base de una marca fundacional que quedará registrada de forma permanente.

 La actividad requirió un periodo de ensayos superior a las dos horas debido a constantes fallas de coordinación grupal.

 El desplazamiento humano abarcó desde la glorieta del Ángel de la Independencia hasta el cruce con la avenida Juárez.

 Inspectores de Récord Guinness vigilaron presencialmente la jornada para corroborar y certificar la cifra de asistentes.

La masiva concentración en Reforma evidencia cómo la capital utiliza el espacio público para encender el fervor mundialista, delegando la validación de su éxito a los números que emita el comité internacional.

Salir de la versión móvil