El Gobierno Federal activa el programa “Volver a Crecer”, una tabla de salvación para más de 13 mil productoras asfixiadas por créditos de la extinta Financiera Nacional.
La soga al cuello que representaba la deuda con la desaparecida Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario (FND) finalmente se corta para miles de mujeres. Este miércoles 6 de mayo, durante la Mañanera del Pueblo, se reveló el despliegue del programa “Volver a Crecer para Mujeres Productoras”, una estrategia de choque diseñada para sanear las finanzas de quienes sostienen la soberanía alimentaria desde el surco. El beneficio es contundente: condonación total o reestructuración profunda de adeudos que parecían impagables.
En Sinaloa, el “granero de México”, esta noticia tiene un impacto sísmico. Las productoras locales, que han enfrentado ciclos agrícolas inciertos y el desmantelamiento de la banca de desarrollo, encuentran en este anuncio el oxígeno necesario para seguir operando. El programa apunta a beneficiar a cerca de 13,400 mujeres en todo el país, pero la relevancia en los valles sinaloenses es prioritaria, dado el volumen de créditos rurales que históricamente se concentran en el estado para la producción de granos y hortalizas.
El mecanismo no solo borra cifras negativas; busca reinsertar a las mujeres en el sistema productivo sin el estigma del buró de crédito o la persecución financiera. Según lo informado por el Gobierno Federal, los criterios de aplicación se centran en aquellas mujeres que quedaron atrapadas en la liquidación de la FND, ofreciendo un camino claro para recuperar su capacidad de inversión. Este movimiento no es solo un alivio económico, sino un reconocimiento al papel central de las sinaloenses en la economía rural, eliminando barreras de género que históricamente han dificultado su acceso a la propiedad y al crédito justo.
Datos Duros:
• Meta: 13,400 mujeres beneficiadas con condonación o reestructuración de deudas.
• Programa: “Volver a Crecer para Mujeres Productoras”, lanzado este 6 de mayo.
• Origen: Aplicable exclusivamente a deudoras de la extinta Financiera Nacional de Desarrollo (FND).
No es solo un perdón de deuda, es devolverles el derecho a producir sin miedo. Sinaloa gana cuando sus mujeres del campo recuperan la libertad financiera.

