El descenso supera las proyecciones de los analistas financieros gracias al desplome de precios en la electricidad y productos básicos de la canasta alimentaria.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor en México registró una desaceleración más pronunciada de lo previsto durante el mes de mayo de 2026. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirmó que la inflación interanual se ubicó en un 3.94 por ciento, logrando romper con la tendencia al alza del mes previo y retornando formalmente al rango de tolerancia oficial dictado por las autoridades financieras del país.
Este indicador se posicionó notablemente por debajo del 4.45 por ciento registrado en abril y superó las proyecciones de los analistas encuestados por Bloomberg, quienes anticipaban una media del 4.03 por ciento. Asimismo, la inflación subyacente —métrica que depura los elementos más volátiles del mercado como los combustibles y alimentos frescos— mostró un comportamiento descendente al colocarse en un 4.19 por ciento interanual. Este resultado valida la última intervención de los responsables de la política monetaria en el país.
El respiro económico fue impulsado principalmente por disminuciones en las tarifas de electricidad, seguidas por reducciones en alimentos de alto consumo doméstico como el jitomate, el huevo, el pepino, el tomate verde, el chile serrano y el limón. En contraste, los consumidores mexicanos resintieron incrementos en el precio de las papas, la vivienda, los servicios de restaurantes, las tortillerías, los puestos de tacos y el gas LP para uso doméstico. Con este escenario, el Banco de México (Banxico) justifica su reciente decisión de recortar la tasa de interés de referencia.
Tasa de interés a la baja: Banxico disminuyó su tasa de referencia en 25 puntos básicos el pasado 7 de mayo, fijándola en un 6.5 por ciento, su nivel más bajo en cuatro años.
Margen de tolerancia: El avance inflacionario del 3.94 por ciento se alinea con la meta del banco central, establecida en un 3 por ciento con un margen de variabilidad de un punto porcentual.
División en el consejo: La última flexibilización monetaria se aprobó mediante una votación dividida, donde tres integrantes del consejo respaldaron la baja y dos optaron por congelar la tasa.
El retroceso de la inflación en mayo otorga certidumbre al mercado cambiario y alivia la presión sobre el poder adquisitivo, respaldando la polémica estrategia de recortes anticipados en la tasa de interés nacional.

