El Poder Legislativo local aprobó por unanimidad reformas a la Ley de Educación para restringir los dispositivos móviles durante el horario de clases en escuelas públicas y privadas.
Este jueves, el Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad una serie de reformas a la Ley de Educación local para regular y restringir el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en escuelas públicas y privadas de educación básica. La medida, enfocada principalmente en planteles de primaria y secundaria, busca reducir las distracciones en el aula, mejorar el rendimiento académico y fomentar un uso responsable de las herramientas tecnológicas entre niñas, niños y adolescentes.
Las modificaciones a los artículos 7 y 64 de la legislación educativa local establecen de manera formal que los estudiantes no podrán utilizar sus teléfonos móviles durante las horas lectivas. El dictamen contempla excepciones estrictas, permitiendo el uso de estos dispositivos únicamente cuando se trate de actividades pedagógicas planificadas, situaciones de emergencia o bajo la autorización expresa de los docentes y directivos de cada plantel.
Durante el debate en el pleno, las diputadas y los diputados que respaldaron la iniciativa argumentaron que el uso desmedido de pantallas afecta de forma directa la atención en clase y la convivencia escolar. Asimismo, los legisladores basaron la urgencia de la reforma en diversos estudios que vinculan el uso prolongado de celulares y redes sociales con problemas de salud mental en menores de edad, tales como ansiedad, depresión, alteraciones del sueño y un incremento en los riesgos de acoso digital. Tras esta aprobación, corresponderá a las autoridades educativas diseñar los lineamientos específicos para supervisar la aplicación de la norma dentro de las escuelas.
47 votos a favor y cero votos en contra recibió la reforma en el pleno del Congreso de la Ciudad de México.
Artículos 7 y 64 de la Ley de Educación de la Ciudad de México fueron los modificados para implementar la restricción.
2 niveles educativos son el foco principal de la regulación: primarias y secundarias, tanto públicas como privadas.
La desconexión digital obligatoria en las aulas de la CDMX abre un debate urgente sobre la salud mental y el enfoque pedagógico actual, dejando en manos de las autoridades escolares la responsabilidad de ejecutar una transición efectiva hacia un entorno libre de pantallas.

