El embajador Ronald Johnson pidió fortalecer la cooperación bilateral y evitar que el combate al crimen organizado se convierta en una disputa política.
Las tensiones entre México y Estados Unidos sumaron un nuevo episodio luego de que el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, afirmara que la lucha contra los cárteles debe ser un esfuerzo conjunto y no motivo de división entre ambos países.
El posicionamiento se produjo después de que la presidenta Claudia Sheinbaum calificara como actos de injerencia algunas acciones e investigaciones impulsadas desde Estados Unidos relacionadas con funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
A través de redes sociales, Johnson sostuvo que las personas en ambos lados de la frontera buscan vivir con seguridad y en paz, libres de la intimidación, la corrupción y la violencia generada por los grupos criminales. También señaló que convertir este desafío compartido en una discusión política representa una oportunidad perdida para fortalecer la cooperación bilateral.
El mensaje llega en medio de un contexto de creciente tensión diplomática derivada de investigaciones judiciales abiertas en Estados Unidos contra figuras políticas y exfuncionarios mexicanos, particularmente en Sinaloa.
En días recientes, el gobierno mexicano ha insistido en la defensa de la soberanía nacional y ha cuestionado posibles intentos de influencia extranjera en asuntos internos del país. Por su parte, autoridades estadounidenses han reiterado la necesidad de mantener la colaboración binacional en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
El intercambio de posicionamientos refleja uno de los momentos más sensibles de la agenda bilateral reciente, en un escenario marcado por investigaciones judiciales, cooperación en seguridad y debates sobre soberanía nacional.
Datos Duros
• Ronald Johnson publicó el mensaje el 1 de junio de 2026.
• El embajador afirmó que “la lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos”.
• El pronunciamiento surge tras declaraciones de Claudia Sheinbaum sobre presunta injerencia extranjera.
Mientras continúan las diferencias de postura, México y Estados Unidos mantienen abierta una discusión clave sobre seguridad, cooperación y soberanía en la relación bilateral.


