El presidente de EE. UU. inicia una visita de Estado clave acompañado por los líderes de Tesla, Nvidia y Apple.
Donald Trump aterrizó este miércoles en Pekín a las 19:50 hora local, dando inicio a una visita de Estado de tres días que busca consolidar la tregua comercial entre las dos potencias más grandes del mundo. Nueve años después de su último viaje oficial a China, el mandatario estadounidense llega con una delegación de alto nivel que incluye al secretario de Estado, Marco Rubio, y a figuras determinantes del sector tecnológico como Elon Musk, Jensen Huang y Tim Cook.
El recibimiento a pie de pista estuvo a cargo del vicepresidente chino, Han Zheng, en una ceremonia que contó con guardia de honor y fue seguida en directo por más de 2 millones de personas a través de la televisión estatal CCTV. Este encuentro se produce en un momento crítico de la relación bilateral, definido por una frágil estabilidad arancelaria y fricciones persistentes en el ámbito tecnológico.
La agenda, que se extenderá hasta el viernes, se concentrará en reuniones bilaterales con el presidente Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai. Los temas centrales sobre la mesa incluyen la disputa por el mercado de tierras raras, el acceso de empresas estadounidenses al territorio chino y la postura de Washington respecto al suministro de armamento a Taiwán.
Trump también ha señalado que buscará la colaboración de Pekín para desescalar el conflicto en Irán. Horas antes del encuentro, el gobierno chino emitió un comunicado instando a la prudencia respecto a Taiwán, mientras que en Seúl, delegaciones económicas de ambos países lideradas por Scott Bessent y He Lifeng calificaron de “constructivas” las consultas previas para resolver las tensiones arancelarias.
• Trump viaja con los CEOs de Tesla, Nvidia y Apple para discutir soberanía tecnológica y acceso a mercados.
• La última visita oficial de Trump a China ocurrió en noviembre de 2017, durante su primer mandato.
• El gobierno chino exige formalmente a EE. UU. detener el envío de armamento a la isla de Taiwán.
La efectividad de esta visita dependerá de si la diplomacia de “puertas abiertas” que exige Trump logra penetrar la estricta política comercial y tecnológica de Xi Jinping.


