Dos estados de EE. UU. dominan el flujo de divisas que mantiene la economía de millones de hogares mexicanos.
Durante el primer trimestre de 2026, el mapa del dinero que llega a México desde el extranjero muestra una polarización geográfica evidente. Según los reportes más recientes del Banco de México (Banxico), California y Texas se han consolidado como los pulmones financieros de las familias mexicanas, al concentrar casi la mitad del total de las remesas enviadas desde Estados Unidos. Este flujo de capital, que supera los 6,700 millones de dólares tan solo entre estas dos entidades, subraya la dependencia económica de las comunidades locales respecto a la fuerza laboral migrante en el norte.
California lidera la lista con una cifra contundente: 4,686 millones de dólares enviados en solo tres meses, lo que representa el 31.4% de la participación total. Por su parte, Texas ocupa el segundo peldaño con 2,037 millones de dólares y una cuota del 14.7%. Juntos, estos estados operan como el motor principal de un sistema que permite a millones de mexicanos cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud y educación, en un contexto donde el país vecino sigue siendo, por un margen histórico, el principal origen de estos recursos.
El informe de Banxico también destaca la relevancia de otras regiones con presencia mexicana significativa. Georgia, con 562 millones de dólares, e Illinois, con 557 millones, se mantienen en niveles competitivos, seguidos de cerca por Florida y Nueva York. Otros puntos clave en la red de envíos incluyen estados como Nueva Jersey, Carolina del Norte, Arizona y Colorado, reflejando una dispersión de la diáspora que, sin embargo, no logra eclipsar el dominio absoluto de la costa oeste y el territorio texano en la economía transfronteriza.
• 4,686 millones de dólares fueron enviados únicamente desde California en el primer trimestre de 2026.
• 31.4% del total de las remesas captadas por México provienen de la economía californiana.
• 14.7% de participación corresponde a Texas, consolidándose como el segundo emisor clave.
La distribución de estos recursos confirma que el bienestar de los hogares en México está directamente ligado a la estabilidad y presencia de los “paisanos” en demarcaciones específicas de la Unión Americana.


